El paro armado

Desde ayer a las seis de la mañana y hasta el lunes a la misma hora se cumple en todo el territorio nacional el paro armado anunciado por el Ejército de Liberación Nacional (Eln). Por fortuna al momento de escribir estas líneas no se conocía de ningún hecho violento grave con consecuencias que lamentar.

Risaralda ha sido un territorio tradicionalmente ajeno a estos conflictos y con la excepción de la zona limítrofe con el departamento del Chocó y la carretera que de Pueblo Rico conduce hacia Quibdó, ha estado exento en el último tiempo de la presencia de los grupos armados y de sus acciones desestabilizadoras.

Sin embargo, por tratarse de un corredor vial importante y que atraviesa una zona que ha sido utilizada por la guerrilla para su movilización, hace parte del plan de vigilancia y monitoreo especial que el Ejercito y los organismos de seguridad del Estado han diseñado para contrarrestar cualquier acción violenta y garantizar la seguridad de los vehículos que se muevan por esta vía y de las personas que tienen que transportarse entre las dos regiones.

De hecho, desde hace algunos días el Ejército envió a la zona limítrofe con el Chocó 200 soldados adicionales para reforzar la vigilancia y garantizar la libre movilización de los vehículos que transitan diariamente entre los dos departamentos y obviamente la seguridad de las personas que utilizan la vía.

Esto significa que el Departamento y en especial la vía hacia el departamento del Chocó están preparados para contrarrestar cualquier intento de acción violenta de los grupos armados y dirigida a evitar el libre tránsito de los vehículos que se movilizan por ella, o a crear zozobra entre los habitantes de la región.

Por eso, lo que menos se puede hacer es hacerle caso a los anuncios del Eln. Los risaraldenses tienen que saber que el Ejercito y los organismos de seguridad están dispuestos para enfrentar cualquier eventual acción de la guerrilla y para garantizarle a los usuarios de la vía hacia el Chocó, un tránsito seguro.

Lo que busca el Eln es crear el caos y desestabilizar las instituciones, y los colombianos de bien no pueden hacerle el juego y prestarse para paralizar el país durante 72 horas. Los risaraldenses debemos confiar en las Fuerzas Militares, mantener la rutina y transitar sin temor por todas las carreteras del Departamento.

Las autoridades han condenado los anuncios y las amenazas del Eln e invitado a los colombianos a no dejarse amedrentar por la guerrilla y a continuar con sus normales actividades incluyendo las que signifiquen movilizarse por los corredores viales apetecidos por los grupos armados para amedrentar la población y cometer sus fechorías, y en esto hay que acompañar con firmeza al Gobierno.