El Día de Navidad

Como una tradición milenaria, más de la mitad de las naciones del globo se reúnen hoy en torno a diferentes símbolos para celebrar la Natividad de Jesucristo. Ninguna otra festividad hace más felices a tantas personas, ni es tan fielmente observada en el mundo. “Gloria a Dios en las alturas y paz a los hombres de buena voluntad”, es el mensaje que anuncia al mundo cristiano el nacimiento del Mesías.

Durante más de 2000 años, cuando la Iglesia vivió bajo la persecución, la cristiandad no celebró esta fiesta. Poco después del año 2000 la Navidad se festejaba en diferentes meses, por no conocer la fecha del nacimiento de Jesús. Los días que se consideraron como la fecha de Navidad fueron el 6 de enero, el 25 de marzo y el 25 de diciembre. Hacia la mitad del siglo IV, la Iglesia de occidente la celebraba en esta última fecha. Más tarde, el oriente acogió el 25 de diciembre, la que fue después establecida por el Papa Julio I.

Aún, siendo muy antigua nuestra fiesta de Navidad, muchas de las costumbres son mucho más viejas, pues nuestros antepasados paganos acostumbraban celebrar el solsticio de invierno con el nacimiento del sol. Los santos padres de la Iglesia dieron al antiguo festival un significado nuevo y lo convirtieron en una de las más grandes fechas del calendario eclesiástico.

También se ha dicho que la Navidad es “como un gran tamiz donde todo lo más bello, lo más hondo, lo más sublime y lo más lleno de vida y sentimiento, lo mismo en el culto del hogar que en el de Cristo, se detiene, mientras que lo trivial, lo pequeño y lo mezquino, pasa por sus mallas y se lo lleva el viento”.

En esta época moderna los medios de comunicación desempeñan un papel de primordial importancia porque colocan en comunicación inmediata a todo el mundo. Se pueden oír y ver en América los famosos coros europeos que cantan en sus propios idiomas los villancicos y los demás cantos propios de la Navidad.

De igual manera la prensa, la radio, la televisión y la internet interpretando las angustias de la humanidad, deberán aprovechar esta época de tanto significado cristiano, de convivencia y en la que la familia tiene profundo valor, para promover una cruzada en procura de que la esquiva paz se aclimate de verdad, que los odios y la guerra abandonen la humanidad, que los secuestrados regresen a los suyos y así podamos vivir todos en familia que es en último término el gran significado de esta fecha que hoy celebramos con tanta fe y alegría.