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jueves, diciembre 1, 2022

Solidaridad por La Virginia

El martes pasado las aguas del río Risaralda se salieron intempestivamente de madre e inundaron la mitad del vecino municipio de La Virginia y dejaron sin vivienda y sin más enseres que los que tenían puesto en el momento de la inundación, a miles de personas de todas las condiciones y edades.

Al parecer las aguas superaron los jarillones construidos antes de la desembocadura al río Cauca, y se metieron a los barrios rivereños, inundando absolutamente todas las viviendas, alcanzando en muchas zonas una altura cercana a 1.60 metros, lo que impidió que los moradores del lugar apenas pudieran sacar algo más que sus pertenencias.

Por fortuna, el fenómeno natural se presentó en las horas de la mañana cuando los habitantes del lugar y especialmente los niños y personas mayores, ya estaban levantados, y cuando también muchos de ellos estaban ya por fuera y en sus lugares de trabajo; de lo contrario, la tragedia hubiera sido mucho mayor y dejado con seguridad pérdidas humanas.

Según las autoridades encargadas de monitorear el nivel de las aguas de los ríos Cauca y Risaralda, y de atender las emergencias por esta causa, hacía mucho rato no se presentaba una inundación en La Virginia de estas características y en especial un fenómeno como el que se presentó en esta ocasión.     

La Virginia sufrió muchas veces en el pasado los rigores del invierno. Una y otra vez que las aguas de los ríos subían demasiado de nivel, se metían a las calles, inundaban los barrios aledaños y dejaban cientos de familias damnificadas. Esta era una tragedia que se repetía y golpeaba las mismas familias cada que el invierno azotaba la región.

Con la ayuda de los gobiernos departamental y nacional, el Municipio construyó a lo largo de las riveras de los dos ríos, los jarillones que lo protegen; sin embargo, esta vez, estos elementos fueron insuficientes ante la cantidad de agua que están arrastrando los ríos, y permitieron que la tragedia volviera a tocar las puertas de La Virginia.

Aunque todos los damnificados han sido llevados a los albergues acondicionados por las autoridades en los distintos colegios del municipio y allí han recibido alimento, ropa y el apoyo de las entidades de atención de desastres y de las empresas y personas de buena voluntad; son muchas las necesidades y urgencias que tienen ante la pérdida de todos sus enseres.

Por eso, el llamado es a todas las personas generosas a tenderle la mano a los hermanos de La Virginia que todo lo perdieron en la emergencia que está viviendo el municipio y que tanto están necesitando de la solidaridad de todos los risaraldenses. Ojalá lo hagamos con la mayor generosidad y desprendimiento posibles, ellos lo agradecerán.

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