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Pereira
martes, septiembre 27, 2022

Seguridad para el Megabús

Por todo, la Ciudad recibe con satisfacción la presencia de la Policía, en todas sus especialidades, en las estaciones del Megabús, en los articulados y en los intercambiadores.

El transporte publico se ha convertido en uno de los peores enemigos de la seguridad de los  pereiranos y dosquebradenses. Es común oír entre los habitantes que utilizan este medio que es mucho más seguro caminar por cualquier sector de estos municipios, incluido en las horas de la noche, que montarse en un articulado del Megabús o en un bus alimentador.

Desafortunadamente la delincuencia se ha montado en el Sistema y no importa si la estación o el articulado está lleno, ni si se está a plena luz del día, ni si se está en el centro de la Ciudad, así roba, y atraca, y extorsiona, y comete toda sus fechorías a los ojos del resto de los atemorizados pasajeros y ante la total indiferencia de las autoridades.

Lo más doloroso de esto es que un delincuente se monta en un articulado o en bus, saca un arma de fuego o un cuchillo, amenaza a los viajeros, les quita los celulares, los relojes, los morrales, el dinero y todo lo que llevan consigo, se baja en la estación siguiente, toma el siguiente Megabús y vuelve a cometer los mismos delitos, y la Policía no se da ni por enterada.

Esta es una de las razones, no hay duda, por las cuales el Sistema pierde todos los días más pasajeros. Muchos usuarios que utilizan el Megabús todos los días, prefieren juntarse y pagar un taxi entre todos, o endeudarse y comprar una moto, o turnarse para utilizar su propio vehículo, que someterse al riesgo de ser robados o atracados o quizás herido en las estaciones o en los propios articulados.

Todo esto en medio de la ausencia total de las autoridades municipales y de la Policía. Encontrar hasta ahora un agente de la Policía cuidando una estación del Megabús o acompañando un articulado a hacer su ruta, o vigilando un intercambiador, era un imposible a pesar de los permanentes llamados de los ciudadanos para que se les brindara seguridad y tranquilidad.

Por todo eso, es por lo que la Ciudad recibe con satisfacción la presencia de unidades de la Policía, en todas sus especialidades incluyendo a los caninos, en las estaciones del Megabús, en los articulados, en los paraderos de buses y en los intercambiadores, pidiendo documentos, confrontando antecedentes judiciales y, claro está, requisando a quienes generan sospechas.   

Ojalá, esta presencia masiva de uniformados en el transporte público de la Ciudad, no sea una aparición para las cámaras de televisión y las primeras páginas de los periódicos, sino una estrategia organizada y consistente para combatir la delincuencia callejera y devolverle la seguridad y la tranquilidad a todos los usuarios del Sistema.

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