19.4 C
Pereira
domingo, febrero 5, 2023

¡Que fracaso!

Hace un año fueron convocados los jóvenes entre los 14 y 28 años, de los 1.097 municipios y las 33 localidades de los distritos de Bogotá, Barranquilla, Cartagena, Buenaventura y Santa Marta, para elegir 10.824 consejeros municipales y locales de juventud, de acuerdo con establecido en la Ley 1622 de 2013, que fue modificada por la Ley Estatutaria 1885 de 2018, y que creó el Estatuto de Ciudadanía Juvenil.

Según estas normas, los Consejos Municipales de Juventud tienen como propósito establecer estrategias y procedimientos para la participación de los jóvenes en el diseño de políticas, planes, programas y proyectos de desarrollo dirigidos a la juventud, y actuar como mecanismo de interlocución y concertación ante la administración, las entidades públicas y las organizaciones privadas.

No se sabe cuál ha sido peor el fracaso, si la participación de los jóvenes en la convocatoria de diciembre del año pasado cuando apenas votaron escasamente un millón doscientos mil jóvenes de los 12.282.273 que podían votar, es decir el 10%, o si la utilidad de los Consejos Municipales de Juventud.

Que se sepa, después de un año, este organismo legal no ha cumplido absolutamente ningún papel de los muchos que le asignó la ley, que tanto se pregonó durante la campaña a su elección y con los que se invitó a los jóvenes a participar en esta novedosa instancia de participación juvenil.

Ni una sola estrategia, ni una sola política, ni un solo plan, ni un solo programa, ni un solo proyecto de desarrollo en favor de la juventud, ha sido formulado durante este primer año de vigencia del Consejo Municipal de Juventud elegido en Pereira y en los municipios del departamento de Risaralda.

Tampoco se conoce una sola actuación de esta entidad ante la Administración Municipal, o ante alguna entidad pública, o alguna organización privada dirigida a servir de interlocutor válido en las peticiones ante el Gobierno o de mediador o conciliador en alguna diferencia con el Estado.

Nadie, ni siquiera los partidos políticos que inscribieron listas y eligieron consejeros de juventudes, se han interesado en darle desarrollo a esta elección, en promover su participación en la vida de las ciudades y en aprovechar esa instancia para acercar los jóvenes a las decisiones políticas de las ciudades.

Es probable que esto sea el reflejo del poco interés que mostró la juventud en esta instancia que creó la ley, en caso de Risaralda solo votaron 10.000 jóvenes de los 238.000 que estaban habilitados para votar; pero, de todas maneras, no ese explica que un espacio tan valioso como este que le concedió la Ley a los jóvenes y que ellos tanto reclamaron, cuando lo tienen, nadie lo volteé a mirar.

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -