21.4 C
Pereira
martes, noviembre 29, 2022

Propuesta absurda

No parece haber excepción en el gobierno del presidente Petro para las imprudencias, las irreflexiones y las propuestas absurdas. No han sido pocas las iniciativas lanzadas por los ministros que han tenido que ser recogidas o aclaradas por el verdadero responsable del tema, e inclusive por el propio presidente; y que han generado la reacción y el rechazo nacional.

Ahora es la Ministra de Trabajo quien tratando de buscarle un alivio al inquietante espiral alcista del costo de vida de los colombianos, dijo que “podemos pensar en una congelación de la canasta básica”, es decir en la congelación de los precios de los productos básicos de la Canasta Familiar.

Es probable que el Gobierno tenga la capacidad de congelar los precios por ejemplo de los alimentos, pero quién va a producirlos si hacerlo cuesta todos los días más por causa de las alzas en los insumos, muchas veces importados, y al final lo que deja son pérdidas para los agricultores y productores.

Cómo hace un agricultor para vender su producto, por mandato del Gobierno, por igual precio, si los fertilizantes que son importados cada vía valen más por cuenta de la tasa de cambio y si el costo por ejemplo de sacarlo al mercado nadie lo ataja debido al alza en los combustibles ordenada por el propio gobierno.

Y como esto cualquier otro producto de la Canasta familiar como la leche, o el pollo, o la carne, o el huevo. Cómo hace el productor de cualquiera de estos alimentos para mantener el precio si los concentrados, las drogas, el veterinario, el transporte y el salario mínimo suben permanentemente.    

Es probable que el agricultor, o el ganadero, o el productor aguanten unos días y mantengan los precios sin subir, pero al cabo de unas semanas, tendrán que parar y cerrar su negocio, porque no aguantan más perdiendo dinero y, sobre todo, sin la más mínima esperanza de poder trasladar al producto los mayores costos de producción.

Todo esto, con un efecto demoledor sobre el empleo. Cada negocio que no sea capaz de aguantar y sostener su desequilibrio de costos, será una empresa o un agricultor que deja de producir con la consecuencia lógica de decenas, o de cientos, o de miles de personas que se quedan sin trabajo.

Nada más absurdo, pues, si no se quiere atentar contra el empleo, acabar con la producción de alimentos y estimular el contrabando, que proponer congelar los precios de los principales productos de la Canasta Familiar. Este camino ya lo recorrieron países cercanos con las dolorosas consecuencias que están a la vista de todos.

Artículo anteriorOasis
Artículo siguienteOIM apoya la crisis humanitaria por la migración

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -