18.2 C
Pereira
sábado, junio 22, 2024

¿Otro elefante blanco?

Nada más diciente de lo que sucede con frecuencia en el sector público con los proyectos y obras que se anuncian y prometen los gobernantes de turno y que pasadas sus administraciones quedan como otros elefantes blancos, que la fotografía del promocionado Centro de Ciencia y Biodiversidad en Dosquebradas, que publicó este periódico el martes pasado en su primera página.

El gobernador Sigifredo Salazar desde el discurso de posesión hasta el último día se refirió al Centro de Ciencia y Biodiversidad, como uno de sus propósitos más importantes, y a él y a la recuperación del lote escogido para su construcción, dedicó prácticamente todo su mandato y buena parte de sus energías.

Apenas unos días antes de terminar su período el doctor Salazar logró sanear completamente los problemas jurídicos que se tenían con algunos participantes minoritarios en la copropiedad, y con bombos y platillos le dio el primer macetazo a la vieja y abandona sede de “Mercados S.A.”

Se dijo entonces, que con el saneamiento de los títulos de propiedad del inmueble y con la promocionada demolición de deteriorada edificación, quedaba despejado el camino para el proyectado Centro, que por demás tenía apropiados los recursos, y se podía iniciar el proceso de construcción.

Según lo anunciado por gobernador Salazar, el propósito era incluir al Departamento en el programa de construcción de doce centros para la ciencia y la investigación en biodiversidad que está adelantando el gobierno nacional y al cual ya han accedido con éxito otras regiones del país. 

Sin embargo, hoy ocho meses después de la publicitada demolición de la sede de Mercados S.A., lo que hay, tal como lo muestra la imagen de primera página de este medio, es un pantanero tan afrentoso para Dosquebradas y para el departamento, como el nido de delincuentes, de indigentes y de consumidores de droga que hubo hasta noviembre del año pasado cuando fue demolida la edificación.

El lote ni siquiera tiene el acostumbrado cierre en tela plástica verde que se pone cuando se va a iniciar algún proyecto de construcción, con el propósito de facilitar los trabajos de preparación del terreno, o simplemente de aislarlo de los curiosos y preservarlo de aquellos que botan la basura en el primer lugar abierto que se encuentran.

Mal presagio, pues, es el tierrero en que quedó convertido el proyecto bandera de la administración departamental anterior luego de que se demoliera a las carreras la abandonada sede de la plaza de mercado de Dosquebradas. ¿Si todo estaba listo, incluidos los recursos para iniciar la construcción, por qué todo terminó en un “peladero”?

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
- Publicidad -

Para estar informado

- Advertisement -
- Publicidad -
- publicidad -