17.4 C
Pereira
sábado, septiembre 24, 2022

¿Estilo de gobierno?

No es corriente en el país que el Presidente de la República no asista a una ceremonia previamente consultada y agendada con la cúpula militar en la Escuela José maría Córdova. Esta clase de eventos cuando empieza un gobierno y en los que además se va a hacer algunos reconocimientos a militares, cuentan siempre con la presencia del Jefe del Estado.

El presidente Petro dijo que había tenido que cancelar la agenda de ese día por “un fuerte dolor de estómago” que sufrió; sin embargo, esto contrasta con la inicial información que salió de la Casa de Nariño y según la cual el mandatario no había podido asistir a la ceremonia porque estaba atendiendo “reuniones urgentes”.

Este desafortunado hecho se suma a la también inasistencia la semana pasada a la reunión de alcaldes que él había convocado. Ese día cerca de 700 mandatario locales de todas las regiones del país, entre los que había alcaldes de poblaciones enclavadas en los más lejanos rincones del país y desde donde ir a Bogotá se vuelve una odisea, se quedaron esperando que el presidente Petro llegara a la convocatoria.

Coincidentemente también ese día los funcionarios y dirigentes que estaban presentes e iban a acompañar en la reunión al Presidente, empezaron a justificar primero su demora y luego su inasistencia, y a ofrecer toda clase de explicaciones, las que a la postre resultaron ser por lo menos engañosas.

Es usual que el Presidente de la República tenga muchos compromisos por agendar y puede pasar que tenga algún súbito problema de salud; pero no es común que eso se presente uno tras otro, y, sobre todo, que no haya una sola voz oficial que explique a tiempo los intempestivos cambios de agenda.

En el país hay una justificada prevención con el nuevo gobierno y una lógica expectativa por lo que pueda ir anunciando en cada reunión el Presidente, por eso la cita con los alcaldes y la ceremonia militar eran importantes y los estaban esperando no solamente unos y otros, sino en general todos los colombianos.

Además, porque dejar esperando a más de medio millar de personas que en su mayoría hizo un esfuerzo logístico y económico para llegar a tiempo a Bogotá, y preparada una ceremonia como las que suelen organizar los militares, es cuando menos una falta de consideración que merecía un aviso previo y un mensaje excusándose.

Ojalá, esta manera de dejar los auditorios llenos y los eventos organizados sin siquiera enviar una excusa, no sea un especial estilo de gobierno y más bien haya sido de verdad producto de hechos insalvable que obligaron al mandatario a no asistir o a cancelar intempestivamente su presencia en ellos.

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

Atentado no puede quedar impune

Un gobernador para Risaralda

Lo siguieron al restaurante

Sin chaqueta

- Advertisement -