26.4 C
Pereira
miércoles, agosto 17, 2022

En el Día del Idioma

Celebra hoy el mundo literario “El Día del Idioma” y hay razones para que la Academia de la Lengua hubiera optado precisamente el día en que don Miguel de Cervantes, después de haber padecido inenarrables vicisitudes, entregó el alma al Creador.

Nace don Miguel en Alcalá de Henares el 29 de Septiembre de 1547, en el hogar de don Rodrigo Cervantes y dona Leonor Cortinas. En sus primeros años compartió con sus padres la escasez del pan, según lo relata su preceptor, el padre Juan José de Hoyos.

Inestable como todos los genios, abandonó las aulas, se incorporó a la milicia y se puso a órdenes de Juan de Austria a quien acompañó en la gloriosa jornada de Lepanto, donde perdió su brazo izquierdo. Por eso, cuando el falsificador de su obra, lo trató de manco y de viejo, recibió por respuesta: “Lo que no he podido dejar de sentir es que se me mote de manco y de viejo como si hubiera sido en mí, o si mi manquedad hubiera nacido en una taberna y no en la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes, ni que esperan ver los venideros”.

No columbraba Cervantes que su hazaña iba a perdurar, conjuntamente con su obra literaria, los tiempos pasados, actuales y futuros. Con sus obras se hizo el tránsito del legendario romance castellano a la perfección del idioma, y desde el 23 de abril de 1616 se consolidó en el mundo el eco y la armonía de nuestro idioma incomparable.

Y si nos trasladamos de la España de aquel siglo a la literatura americana, nuestro recorrido tiene que empezar por Jiménez de Quezada y siguió en interminable orden con las plumas excelsas de Alonso de Zamora y del jesuita Figueroa, para terminar con Josefa de la Concepción del Castillo.

No quisiéramos hacer mención de los nombres políticos de mediados del siglo pasado, porque ellos fueron tenaces, demoledores e iconoclastas, pero la verdad es que no tuvieron vidas paralelas en América como escritores, ni como oradores insignes. Y como no hay espacio para la catarata de oradores sagrados, de periodistas, de poetas y de artistas de la pluma, tenemos que evocar solo a Epifanio, a Porfirio, a Carranza, a Marroquín y a Carrasquilla.

Y aun cuando ya incurrimos en imperdonables anacronismos, para conmemorar el Día de la Lengua, bastaría hacer la lista de los académicos que han sido centinelas insomnes de nuestro idioma empezando por Carrasquilla, por Rendón y por García Márquez.

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -