Un “recorderis” oportuno

Oportuno, por decir lo menos, fue el franco recorderis que le hizo el alcalde Carlos Alberto Maya al presidente Duque sobre los dineros que él mismo prometió para atender la emergencia que se presentó el año pasado en el conjunto residencial “Portal de la Villa” y en el barrio Matecaña, cuando se desprendió parte de la ladera, tapó la variante La Romelia – El Pollo y sepultó a cuatro personas.

 

Con respeto, pero con franqueza, el mandatario local le recordó al Presidente que durante la visita que hizo a la ciudad, días después de haber sucedido la tragedia, él prometió 10.000 millones de pesos para construir algunas obras que ayudaran a mitigar el riesgo de una nueva avalancha, y que, a la fecha ocho meses después de la emergencia, solo se han recibido del Gobierno Nacional 100 millones de pesos.

 

Es más, el alcalde Maya le dijo al Presidente que no hace muchos días estuvo personalmente en Bogotá en la oficina de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y lo único que encontró fue el acostumbrado maremágnum de papeles que hay en las oficinas públicas y que es lo que no deja que nada avance en estas entidades.

 

Lo que ha sucedido con la tragedia de Matecaña es lo que siempre pasa con hechos como este, en donde hay no solo perdida de vidas humanas, sino evacuación de viviendas, vías taponadas y, sobre todo, zonas en un alto riesgo de ser objeto de una nueva emergencia, viene el Presidente, acompañado de los ministros respectivos y de los funcionarios de la oficina para la atención de emergencia, se da vitrina, promete millonarios recursos, se regresa a Bogotá y lo prometido nunca aparece.

 

Quedan las autoridades locales con la misión imposible de lograr que el Gobierno Nacional a través de la oficina correspondiente, gire los dineros prometido por el Presidente y con el pecado ante las comunidades afectadas que creen que el Gobierno si entregó los recursos y el alcalde se los gastó en todo menos en atender los daños de la emergencia y en paliar los efectos de la tragedia.      

 

Para no ir muy lejos y solo referirnos al caso del “Portal de la Villa”, han pasado ocho meses desde el deslizamiento y taponamiento de la variante, y ni siquiera se ha abierto el tramo donde se tapó la calzada y sepultó a las cuatro personas. Es más, de no haber sido por la acción decidida e inmediata del alcalde Gallo, que ordenó la construcción de un bypass para darle servicio a la vía, a lo mejor hoy estuviera todavía cerrada y la ciudad teniendo que soportar por sus calles y avenidas, el pesado tráfico que circula por allí.

 

Nos parece, pues, bueno y oportuno el reclamo, por demás respetuoso, que le hizo el alcalde Maya al presidente Duque durante la Conversación Nacional que se llevó a cabo el viernes pasado en Pereira. La ciudad necesita apoyo del Gobierno Nacional para todas sus incontables necesidades, pero sobre todo que lo que se nos promete, se cumpla de verdad.