Palmaditas por atraso

El alcalde de Pereira, Carlos Alberto Maya, ratificó esta semana un anuncio que ha había hecho desde el mes de diciembre durante una entrevista concedida a ese periódico y según el cual su administración no recurrirá al mecanismo de valorización para la ejecución de las distintas obras que tiene planeado realizar durante los cuatro años de su gobierno.

Por supuesto, este es un anuncio que cae bien en un sector muy importante de la población, primero porque a ningún colombiano le gusta pagar impuestos y segundo, porque ven seriedad en el alcalde Maya y un mandatario que, contrario a lo que la mayoría hace, quiere actuar como gobernante en igual sentido que lo hizo cuando era candidato y que dijo que no haría obras mediante el cobro de una contribución por valorización de los predios; sin embargo, no creemos que esto sea bueno para la ciudad.

Pereira tiene un presupuesto para inversión que nunca será suficiente, por más bien manejados que sean los recursos, para realizar las obras que tanto necesita la ciudad y que se han ido acumulando gobierno tras gobierno, precisamente por falta de dinero. Se dirá que el gobierno anterior, del cual el doctor Maya fue su Secretario de Hacienda, pudo hacer algunas obras sin necesidad de utilizar la contribución que ya estaba en buena parte recaudada; pero, con todo lo valioso que son esos trabajos, fueron apenas “remiendos” para lo que requiere con apremio esta capital.

La San Mateo fue una obra que estaba hecha en buena parte; lo mismo puede decirse de la calzada sur del llamado Anillo Longitudinal y de la avenida La Independencia, dos vías que estaban ejecutadas en su parte más costosa; y lo que hizo la administración pasada, con todo el mérito que merece por el tiempo que llevaban inconclusas, fue terminarlas para que tuvieran alguna utilidad, aunque pensamos que se debió haber aprovechado para actualizarlas y ponerlas al tanto con la ciudad de hoy y con sus necesidades de movilidad, y así no se quedaran insuficientes y perdieran su importancia como ocurre con el Anillo Longitudinal al desembocar a la glorieta de la Avenida Belalcazar. El resto fueron retoques como lo que se hizo en La Circunvalar, incluyendo los parques, o como la recuperación de algunas vías ya construidas como la novena, o la tercera, o la calle 21.

¿Cuánto vale la construcción de la prolongación de la Avenida de las Américas hasta Galicia, una de las únicas tres obras que anuncio el alcalde Maya para ejecutar durante su gobierno, porque la rehabilitación del carril sur de la 30 de Agosto es solo mantenimiento de vías? ¿Será que esta obra es posible construirla, con las especificaciones que se necesita y que el crecimiento desbordado de Cerritos exige, y no con las del Anillo o las de la glorieta, en construcción, de Corales, con los escasos recursos de inversión del municipio? Esto sin hablar de obras inaplazables como el paso de Saludcoop, o un tercer carril en la 30 de Agosto, o el ingreso a Pereira por la calle 17, o la glorieta de la calle 14 con la avenida Pinares, o la avenida del Ferrocarril.

El sistema de valorización está suficientemente probado que es un mecanismo muy útil para las ciudades y tal vez el único para municipios con unos ingresos y un presupuesto muy limitado, como Pereira. Medellín, para no hablar sino de una ciudad, ha sido proyectada y desarrollada con obras construidas, en un alto porcentaje, por el sistema de valorización, y basta ver lo que ella tiene en materia vial.

Nos parece, pues, que el alcalde Maya está cambiando las pocas palmaditas que recibió con su anuncio de cero valorización, por la condena a la ciudad a tener que seguir esperando un gobierno mucho más futurista y capaz de pensar en grande, así los aplausos inmediatos que reciba sean más pocos y las voces de quienes solo piensan en sus intereses personales, sean más altas.