La Ciudad necesita de su ayuda

Viene hoy a la Ciudad en compañía de varios altos funcionarios del Gobierno, no solo el presidente de la República, Iván Duque, sino la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez, con el propósito, el primero de clausurar una importante jornada de Conversación Nacional, y la segunda para presidir una reunión de transparencia con los alcaldes del Departamento y los distintos actores en la contratación pública regional.

 

Vienen también el Presidente y la Vicepresidenta a imponer sendas condecoraciones a dos pereiranos destacados que le han prestado un inmenso servicio a la región y al país tanto desde el sector privado como del público y que hoy son un ejemplo para las generaciones que empiezan a participar activamente de la vida económica, empresarial y política de la Ciudad y el Departamento, ellos son el doctor Alfredo Hoyos Mazuera y don Hernando Ramírez Jaramillo.

 

Claro que es siempre bienvenida la presencia del presidente de la República y de su vicepresidenta en la Ciudad, máxime cuando entre los temas que hay en la agenda de ambos funcionarios está el análisis y la búsqueda de soluciones a problemas graves que tienen que ver con la juventud, la educación, el consumo de drogas, el medio ambiente, la brecha social, el desarrollo sostenible, la moralidad administrativa, la inclusión y la seguridad de los líderes sociales.

 

Todos estos asuntos y seguramente otros que se deriven de las mesas de trabajo que previa y simultáneamente se van a realizar sobre competitividad, discapacidad y participación de la mujer, y de la intervención de los delegados de los gremios de la producción y del trabajo, y de la sociedad civil, son sin duda alguna de la mayor importancia y oportunidad para el futuro de la vida económica y social de la región; pero hay otros que le están generando excesivo ruido al armónico desarrollo del Departamento y que no por parecer muy puntuales, no requieren de la intervención del Gobierno Nacional y en especial del Presidente de la República.

 

El increíble nudo en la Carder, por ejemplo, que no ha permitido tener un director en propiedad, la demora en la decisión del Ministerio de Transportes frente al futuro del peaje de Cerritos, el problema de seguridad en la vía a Ceritos y a La Virginia, el estado de la carretera a Alcalá, el hacinamiento de la cárcel La 40, la saturación de la variante La Romelia – El Pollo, la falta de un centro hospitalario de cuarto nivel, la creciente presencia de venezolanos y el deterioro de las cifras de los delitos de alto impacto, del consumo de alucinógenos en la juventud y de la indigencia; son algunos de los asuntos que están agobiando a la Ciudad y en los que mucho ayudaría la intervención del presidente de la República.

 

Bienvenido, pues, Señor Presidente a esta tierra que lo aprecia y lo respeta, y que necesita de Usted y del Gobierno Nacional la intervención y la ayuda no solo en los grandes temas económicos y sociales, sino en aquellos que son muy propios de la Ciudad y el departamento, y que están afectando el crecimiento económico, el desarrollo regional, la convivencia pacífica y el bienestar social de los risaraldenses.