El alumbrado de diciembre

El fin de semana pasado se hizo el desmonte de todo el alumbrado navideño que tuvo la ciudad durante la pasada época decembrina y de fin de año, en los principales parques, plazas y avenidas, empezando por la de Bolívar, en las carreras séptima y octava, en la 30 de Agosto y en las vías más recorridas por los pereiranos y por quienes nos visitaron en diciembre.

Hacía mucho tiempo que no se hacía en la ciudad un alumbrado tan bonito, tan llamativo, que fuera prendido a tiempo, que cubriera los sitios y las vías más concurridas, y que le transmitiera a los pereiranos ese espíritu navideño y festivo que sale a flote en esta época del año en los corazones y en el ánimo de todas las personas. 

Fue una iluminación sencilla, sin muchos muñecos y colorines, pero atractiva, alegre, muy suficiente, que invitaba a apreciarla y que definitivamente comunicaba a los habitantes que había entrado la Navidad y que la ciudad estaba lista para celebrar esos días tan especiales y para recibir a los miles de visitantes que cada año quieren venir a Pereira a hacer sus compras de diciembre, o a pasar unos días de descanso.

Por supuesto, el alumbrado no es todo para atraer estos compradores y visitantes que tantos réditos le dejan al comercio y al sector turístico; pero es el lucero que llama la atención y termina invitando a estas personas a venir a ver una ciudad llena de luces, de alegría, de atractivas ofertas comerciales, de llamativos lugares para conocer y disfrutar, y, tal vez lo más importante, de gente amable y acogedora.

Hay ciudades como Medellín que hoy tienen institucionalizada toda una feria de luz, de ofertas y de toda clase de atracciones, y que cada año, cada vez con más éxito, convoca y reúne más colombianos y extranjeros que pasan unos días allí y que dejan miles de millones en la ciudad, y que empezó hace unos años con un bonito alumbrado a lo largo del río Medellín y con los días le fue añadiendo distintos componentes navideños, comerciales y turísticos, hasta consolidar lo que hoy es uno de los destinos obligados para decenas de miles de personas durante todo el mes de diciembre.

Por todo esto, es por lo que destacamos las bondades del alumbrado que tuvo la Ciudad en la pasada época navideña. Ojalá, la nueva administración piense en que lo que tuvo la ciudad puede ser el principio de ese gran proyecto que Pereira tiene que crear, estructurar y fortalecer para convertirla en el gran destino comercial y turístico del occidente del país durante cada temporada decembrina.