24.4 C
Pereira
viernes, junio 24, 2022

De pie con los afectados

Es tendencia

El ruido ensordecedor

Una modalidad que crece

- Advertisement -

En medio de la tragedia que está viviendo la ciudad a raíz del deslizamiento ocurrido al amanecer del pasado martes en la orilla norte del río Otún y que cobró la vida de dieciséis personas, dejó una treintena de heridos y decenas de familias sin vivienda y sin abrigo, hay que rescatar la proverbial solidaridad de los pereiranos y risaraldenses.

No había acabado de suceder el hecho lamentable y todavía no se sabía bien la dimensión de lo ocurrido, cuando ya las principales instituciones cívicas de la ciudad, con la Sociedad de Mejoras a la cabeza, los entes  gremiales, las organizaciones sociales y los medios de comunicación habían ofrecido toda su disposición para adelantar una campaña ciudadana de apoyo a los damnificados.

En cuestión de horas los sitios de recolección anunciados por la campaña, se llenaron de alimentos de primera necesidad, de vestuario, de frazadas y de elementos de uso personal, y la cuenta que se habilitó para recibir las donaciones en dinero, empezó a sumar cifras importantes que sin duda servirán a las familias afectadas para paliar un poco los devastadores efectos de la tragedia.

Decenas de empresas de todos los tamaños y actividades, muchas de ellas con la petición expresa de permanecer en el anonimato, y cientos de personas de buen corazón dijeron presente y depositaron generosamente su aporte en las cuentas asignadas por los organizadores de la campaña. 

De otro lado, las administraciones municipales de Pereira y Dosquebradas, y la departamental dispusieron rápidamente de su capacidad operativa y económica para atender los damnificados, ofrecerles albergue y disponer de los mecanismos a su alcance para hacer lo menos doloroso este momento.

Todo esto es la reacción espontánea de una ciudad y sus gentes ante un hecho inesperado que ha afectado a un sector de su población, que le arrebató la vida a una veintena de sus miembros y que ha dejado sin techo, sin hogar y sin bienes a un número importante de sus integrantes.

Queda eso si por verse si la oferta de 9.000 millones de pesos que hizo el Gobierno Nacional a través de la oficina de atención de desastres, para atender la tragedia y apoyar a los damnificados, se hace una realidad tangible y no pasa igual que con los dineros prometidos cuando la emergencia del Portal de la Villa y que inclusive el alcalde Maya tuvo que reclamarle al Presidente, más de un año después de la emergencia, en una de sus visitas a la ciudad.

Vale la pena entonces, rescatar de este momento tan doloroso una vez más la solidaridad de los risaraldenses y generosidad de sus empresas, de sus instituciones cívicas y de todas entidades que atendiendo el llamado de sus principales voceros, han depositado su grano de arena para hacer menos dramática la situación de quienes resultaron víctimas de la fuerza de la naturaleza.

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -