Cárder alerta a Risaralda sobre el Fenómeno de La Niña para final de 2020 y principio de 2021

La Corporación Autónoma Regional de Risaralda – CARDER, informa a los sistemas departamental y municipales de gestión del riesgo de Risaralda, que continúan las condiciones de variabilidad climática intraestacionales en Colombia, por lo que se estima que durante los próximos meses, las lluvias en amplios sectores de las regiones Caribe, Andina y Pacífica, presenten valores por encima de los registros históricos.

También resulta útil referir, que aún dentro de tal marco de referencia, y dentro de la variabilidad climática, en lo que refiere a lluvias acumuladas por mes, para el caso de Risaralda, se evidenciaron lluvias de mayor intensidad en septiembre, en comparación con octubre, tomando como referencia algunas estaciones hidrometeorológicas presentes en el departamento, operadas por CENICAFÉ y el IDEAM.

En consideración a las condiciones que actualmente favorecen el desarrollo del Fenómeno de La Niña en gran parte del territorio nacional, y según lo experimentado en el 2011, además, teniendo en cuenta los niveles de lluvia sostenidos durante los últimos meses, se prevén incrementos en las precipitaciones, instantáneas y acumuladas. La Cárder como autoridad ambiental del departamento, insiste en la necesidad de implementar todas las medidas que permitan a los integrantes de los consejos municipales de gestión del riesgo y la comunidad en general estar preparados para enfrentar los posibles impactos que este fenómeno pueda ocasionar. A nivel de predicción climática, el IDEAM estima lluvias por encima de los promedios, entre 10% y 40%, incluyendo a la región andina colombiana, y según se ha evidenciado en territorio risaraldense con acumulados mensuales entre 200 a 400 mm.

La CARDER reitera las siguientes recomendaciones:

Se deben activar los Planes Municipales para la Gestión Local del Riesgo, las Estrategias para el Manejo de Emergencias y planes de emergencia y contingencia de los prestadores de los servicios de acueducto y alcantarillado. También es de suma importancia, realizar vigilancia y monitoreo de las zonas identificadas como de alto riesgo por inundaciones, crecientes súbitas y deslizamientos, de forma articulada con los actores presentes en las mismas; en especial, las zonas aferentes a las bocatomas de los acueductos tanto municipales como comunitarios.

Además, se debe garantizar la disponibilidad de los recursos necesarios para apoyar las labores operativas de los organismos de socorro en la atención de emergencias relacionadas con el incremento de las lluvias.

Es importante hacer seguimiento a la información relacionada con las condiciones hidrometeorológicas y las diferentes alertas que emitan las autoridades ambientales y de gestión del riesgo de desastres.

Por último, es importante evitar arrojar basuras o escombros en los cauces y vías, para evitar el taponamiento de alcantarillas, y obstrucción de cauces, además, evitar la quema o tala de árboles, debido a que el terreno puede debilitarse y erosionarse, presentándose posibles deslizamientos de tierra que afectan viviendas e infraestructura.