Dylan Cruz, el rostro de la protesta

El pasado sábado 23 de noviembre, al igual que miles de colombianos, Dylan Cruz salió a recorrer las calles de Bogotá con la intención de demostrar su inconformidad ante la falta de oportunidades y el desinterés del Gobierno nacional por las necesidades de los ciudadanos, reclamando especialmente el tema de educación, pero durante la jornada del #N23, un policía del Escuadrón Móvil Antidisturbios, Esmad, en hecho que se investiga, apagó el deseo de lucha de este joven de 18 años de edad que acababa de terminar la secundaria.

 

Hechos

Dylan Cruz, quien se encontraba caminando junto a decenas de personas en dirección hacia la Plaza de Bolívar de Bogotá, recibió un disparo en la cabeza propinado por, al parecer, un agente del Esmad.

En ese momento el joven fue atendido por socorristas quienes lo trasladaron al hospital San Ignacio, donde fue reanimado por parte del equipo médico.

 

Dictamen médico

El centro asistencial dio a conocer que como consecuencia del impacto, Cruz sufrió trauma craneoencefálico penetrante que lo mantuvo en coma inducido.
Este lunes a las 10:00 de la noche el centro médico informó que a pesar de la atención brindada durante estos días en la Unidad de Cuidados Intensivos, Dylan Cruz, en razón a su estado clínico, falleció.

Cruz se convirtió en la primera víctima fatal como consecuencia de la violencia de la fuerza pública, que pretendía impedir el Paro Nacional en contra del “paquetazo de Duque”.

Movimientos sociales, centrales obreras, estudiantes y el país en general, rechazaron el actuar de la fuerza pública que acabó con la vida del jóven que solo quiso unirse a las manifestaciones pacíficas en contra de las políticas sociales, económicas y de seguridad del Gobierno.

 

Reacciones

Luego de este lamentable hecho, voceros de las manifestaciones le al exigen al Gobierno nacional el desmonte del Escuadrón Móvil Antidisturbios, Esmad.

Local

Sandra Lorena Cárdenas, persona de Pereira, comentó que la situación actual del país amerita que se replantee la política de seguridad del Estado, para garantizar el derecho a la vida y a la seguridad tanto de los colombianos como de los integrantes de la fuerzas armadas para evitar que las manifestaciones se conviertan en campo de guerra.

Fernando Arias Cardona, jefe de la oficina de Paz, Reconciliación y Posconflicto de Pereira, lamentó este suceso y agregó que se deben esclarecer los hechos y establecer los responsables, ya que la autoridad, aun siendo legítima, no debe ser desproporcionada.

 

Comunicación

Y agregó Arias Cardona que el Estado debería establecer una ruta de comunicación directa e inmediata con los organizadores del paro, ya que hay medidas que son reclamos urgentes y las garantías de los derechos a la vida y de los defensores de derechos humanos, no dan espera.
El funcionario concluyó que mientras exista el Esmad debería ponerse a raya, de manera muy contundente, su accionar, ya que sus miembros no pueden actuar por sí solos, de forma desproporcionada y los altos mandos deberían ser llamados a responder ante los desmanes que se presenten por parte de sus integrantes.
Por su parte, Lina Montilla, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores de Risaralda, comentó a este medio que realizaron acciones de movilización con motivo de homenaje a Dylan, “pero también como rechazo a los hechos de represión policial y de agresión a los ciudadanos que salen a ejercer su derecho a la protesta”.

Agregó que el Esmad debe someterse a transición, pero tal medida no puede esperar hasta otro escenario de movilización, sino que los diálogos deben darse dentro del Paro Nacional.

El homenaje simbólico como rechazo a la muerte de Dylan se realizó a través de una jornada denominada Velatón y movilización por las calles céntricas de la ciudad.