El técnico de la Selección Colombia pidió respaldo total antes del Mundial 2026 y también se refirió a la polémica generada por la inclusión de Sebastián Villa en la prelista.
En medio de la expectativa por el camino de la Selección Colombia hacia el Mundial 2026, el director técnico Néstor Lorenzo envió un mensaje directo a la hinchada nacional. El entrenador pidió unidad, respaldo y confianza en el proceso, al considerar que el equipo representa mucho más que un proyecto deportivo.
Durante una entrevista con Noticias Caracol, Lorenzo aseguró que dirigir al combinado nacional implica una responsabilidad emocional con todo el país. “Dirijo un equipo de fútbol, pero dirijo el sentimiento de cincuenta millones de colombianos”, expresó el seleccionador.
El técnico argentino hizo un llamado a valorar el momento que vive Colombia, clasificada a la máxima cita del fútbol, e invitó a los aficionados a asumir este proceso con gratitud. Para Lorenzo, el simple hecho de estar en el Mundial debe ser entendido como una oportunidad para unir al país alrededor de la Selección.
“Yo lo que les pido es que primero agradezcan que estamos en esta fiesta, en este Mundial, que todos vivamos agradecidos de poder jugar el Mundial”, manifestó.
Sin embargo, el mensaje del entrenador también tuvo un tono fuerte frente a las críticas que rodean al equipo. Lorenzo pidió no dejarse llevar por comentarios negativos ni por versiones que, según él, buscan afectar el ambiente del grupo.
“No inventen, que no escuchen a los fracasados de siempre, que están ahí para poner piedras en el camino y que no quieren el bien de la Selección”, afirmó.
Con esa frase, el seleccionador marcó distancia frente al ruido externo y defendió el trabajo que viene realizando junto a su cuerpo técnico. Además, sostuvo que las decisiones tomadas alrededor del equipo deben ser interpretadas desde el compromiso que existe con la camiseta nacional.
El entrenador cerró su mensaje con una invitación a que la hinchada no sea una espectadora pasiva, sino parte activa del proceso mundialista. “Que los cincuenta millones de colombianos realmente jueguen con nosotros”, señaló.
La polémica por Sebastián Villa
Además de referirse al respaldo de la afición, Néstor Lorenzo habló sobre uno de los episodios más cuestionados en la conformación inicial del grupo: la inclusión de Sebastián Villa en la prelista de 55 jugadores para el Mundial 2026.
La presencia del delantero generó rechazo en distintos sectores sociales, especialmente entre organizaciones feministas, debido a sus antecedentes judiciales en Argentina. Villa, actual jugador de Independiente Rivadavia, fue condenado a dos años y tres meses de prisión condicional por violencia de género contra su expareja Daniela Cortés. Además, enfrentó otro proceso judicial por abuso sexual, situación que volvió a poner sobre la mesa el debate sobre los criterios éticos y sociales en la elección de futbolistas para representar al país.
La controversia tomó fuerza hasta el punto de generar cuestionamientos hacia la Federación y el cuerpo técnico, pues varios sectores consideraron que su eventual presencia podía afectar la imagen de la Selección Colombia.
Al respecto, Lorenzo reconoció que la decisión de incluirlo respondió inicialmente a una evaluación deportiva, debido al rendimiento que venía mostrando el jugador en el fútbol argentino. No obstante, admitió que el contexto social pesó en la discusión pública y que la situación terminó exponiendo al futbolista.
“El tema de Sebastián fue duro, él no se merecía eso, no debí exponerlo. Los hombres, las mujeres, los hogares pensaban distinto. La decisión fue futbolística; pero sin duda que el contexto no le ayudó”, declaró el técnico.
Con estas palabras, Lorenzo aceptó que el caso superó el análisis estrictamente futbolístico y que la reacción ciudadana obligó a revisar el impacto de este tipo de decisiones. La polémica dejó en evidencia la tensión entre los criterios deportivos y las exigencias sociales que hoy rodean al fútbol de selecciones.
Mientras tanto, la Selección Colombia continúa su concentración en Bogotá, donde ya se encuentran varios de los jugadores convocados de manera definitiva para el Mundial. El ambiente previo a la competencia combina ilusión deportiva, presión externa y el reto de mantener unido a un país que espera una destacada participación en la cita orbital.


