Deportivo Pereira empezó ganando en el Pascual Guerrero, pero terminó goleado 4-1 por América y eliminado de la Copa Colombia. Otra noche que expone una crisis que ya supera lo deportivo.
Lo del Deportivo Pereira dejó hace rato de ser simplemente una mala racha. América de Cali lo goleó 4-1 este miércoles en el Pascual Guerrero y lo sacó de la Copa Colombia, en una presentación que volvió a desnudar un equipo sin respuestas dentro de la cancha y una institución que parece incapaz de detener su deterioro.
Y eso que el Matecaña comenzó sorprendiendo. Jhon Largacha abrió el marcador apenas al minuto 7, dando la sensación de que Pereira podía competir por la clasificación. Duró poco. América tomó el control y Daniel Rosero empató al 24. Después apareció Tomás Ángel, quien marcó al 41 y nuevamente en el 45+3 para mandar el partido 3-1 al descanso. Apenas comenzando la segunda parte, Yeison Guzmán puso el cuarto y terminó cualquier esperanza risaraldense.
El problema no fue solamente recibir cuatro goles. Fue la facilidad con la que el equipo se derrumbó después de ponerse en ventaja. No hubo reacción desde el banco, tampoco rebeldía suficiente de los jugadores para intentar cambiar el rumbo de una eliminatoria que se disputaba a partido único.
Arturo Reyes vuelve a quedar en el centro de las críticas. Hace apenas días, tras el 0-3 frente al Medellín, sus números ya mostraban un proceso profundamente cuestionado: cuatro victorias en 28 partidos oficiales. El empate posterior ante Millonarios no cambió el panorama y ahora llegó una eliminación con goleada.
Pero responsabilizar únicamente a jugadores y técnico sería simplificar una crisis mucho más profunda. Deportivo Pereira está en proceso de reorganización empresarial, después de que la Superintendencia de Sociedades estableciera una cesación de pagos que superaba los $11.252 millones a agosto de 2025. A esto se sumó recientemente la solicitud de Acolfutpro para que se estudie la liquidación del club por presuntos incumplimientos laborales.
Así, la goleada ante América termina siendo apenas otra fotografía de una institución golpeada deportiva, económica y administrativamente.
América avanzó a cuartos de final y espera al ganador entre Millonarios y Barranquilla FC. Pereira, en cambio, vuelve a casa con otra eliminación y con una pregunta que cada vez resulta más difícil de esquivar: ¿quién responde por el presente del Matecaña?


