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sábado, diciembre 3, 2022

Las calles se convierten en pista de entrenamiento de atletas colombianos

Con vallas improvisadas hechas con tubos y bandas elásticas atadas a los postes, así se han visto obligados a entrenar atletas olímpicos por las restricciones en la pandemia.

La heptatlonista Evelis Aguilar, que sueña con disputar en Tokio sus segundos Juegos Olímpicos, adoptó desde hace menos de dos meses una nueva rutina. Aunque no se tiene una infraestructura grande, en Colombia los escenarios deportivos fueron cerrados el 25 de marzo cuando comenzó la cuarentena que aún hoy permanece vigente, lo que llevó a los atletas a optar por entrenarse en las calles desde junio. Antes de salir el sol, Aguilar, de 27 años, está en la calle para comenzar su rutina y junto a su entrenador, Mauricio Hernández, instala unas improvisadas vallas fabricadas con tubos plásticos para practicar la primera de las siete pruebas de su disciplina en la que se funden la velocidad, el salto y los lanzamientos. «La verdad es que en un principio tomé bien (el parón) porque yo venía saliendo de una lesión. Eso me ayudó muchísimo a recuperarme más y me dio más tiempo para hacer la marca para los Olímpicos», dice Aguilar, que en la heptatlón de Río 2016 ocupó el decimoquinto lugar.
Sin embargo, la atleta, que ostenta el récord sudamericano de su disciplina con 6.285 puntos, aseguró que el entrenamiento durante el parón no fue color de rosa porque tuvo que adaptar un improvisado gimnasio en el garaje de su casa donde solo hacía «pesas y fortalecimiento». «Ya después, cuando pudimos salir a correr a la calle, fue un poquito más fácil trabajar algunas pruebas. Soy muy afortunada también porque no he tenido que quedarme quieta, he podido seguir trabajando», asegura. Aguilar se preparó así durante seis semanas antes de embarcar en un vuelo humanitario para llegar a Portugal, donde retomará la pista y seguirá su preparación de cara a Tokio 2020, pues debe terminar de ponerse a punto para buscar la marca que le permita disputar los Juegos.

La escena se repite 

La escena de Aguilar se repite con Bernardo Baloyes, quien el año pasado se aseguró un cupo para Tokio en los 200 metros planos, también se entrena en la calle. «Para uno como atleta profesional y ya de experiencia, lo más difícil es cuando pasan los carros. Hay que tener mucho cuidado con eso y con las personas. Pero hay que hacerlo porque si uno se queda en casa los demás atletas profesionales se están preparando en casa o en una pista, y no hay que darles ventaja», dice el corredor. Si bien su disciplina no requiere de ningún elemento especial para el entrenamiento, el deportista sale a las calles de su barrio con una pesa y una banda elástica que amarra a la reja que cubre el jardín de su casa. «Cuando los vecinos me veían pasando se asomaban a la ventana y eso me llenaba de motivación. Si ellos me ven así, es porque estoy haciendo las cosas bien. A veces venía con mi hermanito Luis y me ayudaba y acompañaba. El vecino del frente de mi edificio salía con la cámara y me tomaba fotos y videos, nos divertíamos mucho y eso me hacía echar para adelante con más ganas», cuenta. Baloyes agrega: «Es muy difícil entrenarse acá porque nosotros los deportistas tenemos que cuidar mucho las rodillas, nuestros músculos. Acá uno se aporrea mucho las rodillas y tiene que pisar siempre con cuidado un terreno como este, que es pavimento y muy duro, para no dañarse». Baloyes también decidió que este año no competirá más y por eso no tomó el «Vuelo del Deporte Colombiano», que partió a España el 19 de julio, pues «no veo ningún beneficio en viajar a Europa en este momento». 

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