El año de la generación perdida y marginada a nivel deportivo


Los deportistas Junior y Sub-23 son los más perjudicados por la pandemia al perder el contacto con la alta competición en una etapa fundamental para su formación. 
 
Aún en plena pandemia, y con los Juegos de Tokio en el horizonte, las federaciones internacionales retoman tímidamente la actividad competitiva centradas en la preparación de los equipos olímpicos mientras, obligadas a maximizar recursos y minimizar riesgos, en muchos casos dejan para mejor ocasión sus torneos de categorías inferiores. 
Los deportistas Junior y Sub-23, pueden convertirse en los grandes paganos de la actual crisis sanitaria, al perder el contacto con la alta competición en una etapa fundamental para su formación. Junto a federaciones como las de ciclismo, lucha, judo, hockey hielo o halterofilia, también grandes competiciones como el Abierto de Estados Unidos de tenis o la Copa América de vela han prescindido de sus competiciones para las edades más tempranas. La federación internacional de lucha, que ha cancelado los Mundiales Sub-23 que iban a disputarse en octubre en Finlandia, ha sido la última en unirse a la lista. 
 
Pasa en Risaralda 
 
La situación preocupa y por eso El Diario se dio a la tarea de consultar con varios de los líderes y entrenadores de ligas deportivas de Risaralda, para que expongan lo que pasa con las categorías de los más chicos. William Cano, representante de la Liga Risaraldense de Gimnasia, dice que el año 2020, el de la pandemia lo denomina el año de la generación perdida porque muchos niños perderán su categoría, al ser un año en donde ninguno de los niños pudo competir, es una categoría que se convierte en estéril o inexistente para la formación. Un niño de la categoría de 7-8 años, que ahora tiene 8 el próximo año cambiará de categoría (9-10)… otro niño de 13-14, el otro año va a tener 15 años y cambiará de categoría de Junior a Juvenil.  
 
Aprenden es compitiendo 
 
“El perder la categoría sin competencias de carácter nacional e internacional, sin tener un proceso de entrenamiento continuo y de exigencia hace que el atleta tenga pérdida en el proceso deportivo que tenga. No olvidemos que la única manera de aprender a competir es compitiendo y la única manera de evaluar los procesos de entrenamientos es en competencia. Esto va a repercutir en el corto y mediano plazo porque es casi que cortarles un proceso a los atletas que vienen en formación”. 
 
Síndrome del elemento perdido 
 
Dice el profesor William que en el caso de gimnasia trampolín hay un síndrome denominado del elemento perdido en donde los chicos que hacen elementos de vuelo van a perder la sensibilidad y la ubicación porque para eso se requiere práctica, repetición y unos procesos de carga con base en las competencias: “por eso existen competencias preparatorias, fundamentales, específicas, de fogueo… es un año muy complejo en materia de rendimiento deportivo”. 
 
Consecuencias graves 
 
Pero el tema traerá según entrenadores consecuencias graves como la desmotivación de los atletas, pérdida de interés o el cambio a actividades que sí puede realizar. Es complejo retomar la motivación de un atleta, porque es difícil recuperar la forma física, el interés, desadaptar a los niños en una serie de rutinas aprendidas en la pandemia; quitarle el interés por la cantidad de horas que mantiene en la TV, en el Internet y videojuegos. “Estamos enfrentando una situación sin precedentes en el sector del deporte, sumado a la crisis de entrenadores, que terminaron realizando otro tipo de actividades”, puntualiza Cano. 
 
Venían con proyección 
 
Por su parte William Gutiérrez, entrenador de bádminton dice que con los grupos de reserva que venían dando buenos resultados a nivel nacional e internacional el manejo ha sido bastante complejo porque vienen con la exigencia virtual que a muchos les ha costado por ser tantas horas sentados al frente de un computador. “El escape más positivo que los deportistas tenían era asistir a los entrenamientos. Ha sido complejo mantener la motivación y las ganas de la práctica. Esto nos ha llevado a programar las actividades de manera diferente con sesiones más reducidas que no son de entrenamientos, sino lúdicas-recreativas”. Varios chicos han parado porque los padres han manifestado que sus hijos están agotados por las clases virtuales y que por eso se retiran, dejando claro que solo regresarán cuando de nuevo sigan presencialmente practicando su deporte.” Es un golpe para nosotros porque son deportistas con proyección, es duro, pero los comprendemos. 
Los chicos que continúan en el proceso están cuestionando por qué no pueden empezar a entrenar aún. Desde la parte de competencias hemos organizado, así sea de manera virtual, varios eventos. Los más pequeños dicen que por qué si tiene tan buen desempeño en destacadas competencias no tienen un escenario para practicar”, añade Gutiérrez. 
Al igual que su colega de gimnasia, dice que el golpe es fuerte porque la mayoría este año cambiarían de categoría y venían con buena proyección a nivel internacional. “Tratamos de hablarles y dejarles las cosas claras de que viene un nuevo año, nuevas oportunidades y que debemos prepararnos para ello”.  
Juan Carlos García, entrenador de tenis de mesa, es otro líder de liga que señala: “veníamos en buen proceso, ya habíamos vinculado a un nuevo instructor, pero por motivos de pandemia se nos cayó el proceso. Muchos se retiraron y otros por cuestiones económicas no pudieron realizar trabajo virtual”. 


 
Ciclistas que deben esperar 
 
Las carreras Junior y sub-23 no formaron parte del programa de los Campeonatos del Mundo de ciclismo disputados la semana pasada en Imola (Italia). «La mayoría de los mejores ciclistas de la categoría élite ya están en Europa, mientras que sus homólogos más jóvenes en un número importante de casos no podrán trasladarse a Italia debido a las restricciones de viaje impuestas en numerosos países», explicó la UCI para justificar su decisión. 


 
Tenis sin Junior 
 
David Nalbandian, Jo-Wilfred Tsonga, Andy Murray, Grigor Dimitrov, Lindsay Davenport, Victoria Azarenka… Estos grandes tenistas tienen en común que, años antes de triunfar en el circuito profesional, ganaron en alguna ocasión el torneo Junior del Abierto de tenis de Estados Unidos. La edición de este 2020, disputada en ‘formato burbuja’, suprimió los cuadros de esa categoría, además del torneo de clasificación y del de dobles mixtos. 


 
Sin Juegos Olímpicos de la Juventud 
 
-En cuanto a las grandes competiciones multidisciplinares de carácter olímpico, los deportistas más jóvenes han recibido durante la pandemia una buena y una mala noticia. 
La mala fue la suspensión de los Juegos Olímpicos de la Juventud que Dakar iba a organizar en 2022. A distintos problemas organizativos se unió la crisis sanitaria, por lo que el COI decidió cancelarlos, con la idea de prepararlos en la misma sede para 2026. 
La novedad buena es que en 2021 debutarán en el calendario internacional los Juegos Panamericanos Junior, con sede en Cali. En septiembre echará a rodar esta competición continental destinada a deportistas de entre 18 y 21 años. El objetivo es animar a los países de la región en la preparación de los atletas a largo plazo y desde edades tempranas, sin pensar únicamente en los siguientes Juegos Olímpicos. Los campeones de cada prueba tendrán plaza asegurada en la edición posterior de los Juegos Panamericanos de categoría absoluta. 
-El taekwondo ya renunció hace dos meses a organizar los Mundiales Junior de Sofía en octubre. 
-Los Mundiales juveniles de halterofilia de este 2020 iban a disputarse en Lima en noviembre, pero también fueron cancelados para «proteger la salud de nuestros jóvenes levantadores», indicó la Federación Internacional (IWF). Una Copa online intentará llenar el vacío que queda en el calendario.