Para John Fernando Sánchez el paracycling fue un respiro en su vida

Siendo soldado un atentado le quitó sus piernas pero no sus ganas de vivir. Ahora es un campeón y luchador del paracycling, lo demostró en los Juegos Paranacionales.

Las inclemencias de la guerra en este país han marcado las vidas de muchas personas, dejando huellas imborrables, tragedias familiares, pero a la vez mostrando el alma perseverante y soñadora de quienes ven en las duras pruebas que pone la vida una oportunidad de demostrar el valor y tenacidad de la que están hechos, levantándose de las cenizas como el ave fénix.
John Fernando Sánchez Bocanegra es un deportista de paracycling perteneciente a la Liga Risaraldense de Ciclismo, él sufrió un accidente cuando competía en los pasados Juegos Paranacionales en noviembre y tras varios días de dura recuperación habló con El Diario para contar, como un ‘guerrero’ que es, sobre la nueva batalla que le ganó a la muerte, así como cuando en 2012 perdió sus piernas en un atentado guerrillero del que sobrevivió porque dentro de su misión en la tierra aún tiene mucho para hacer.

“Fue un respiro, montar bicicleta fue retomar una vida, gracias al paracycling he viajado a otros países a correr. Esto que pasa son pruebas, si uno se cae 10 veces de la bicicleta hay que volverse a levantar”, dijo John, un tolimense de 30 años de edad y quien desde hace tres entrena en Risaralda, departamento al que llegó por un compañero que le dijo que como tenían bicicleta propia se marcharan a conseguir nuevas oportunidades, así fue como conoció al profesor Evelio Cely y empezaron a trabajar sobre ruedas.

Sus primeros Juegos paraNacionales

Aunque ya había competido en otras pruebas, como en Villavicencio donde ganó la medalla de oro o en Bogotá donde se colgó la presea de plata, su primera cita en un gran evento deportivo fue en Juegos Paranacionales Bolívar 2019, justas donde fue noticia, desafortunadamente no por estar en el podio sino por un accidente que en su momento impactó debido a lo misterioso que resultó.

Lo que pasó…

“Faltaban 2 kilómetros de los 40 que debíamos cumplir en ruta, donde participamos unos 7 corredores de la categoría H4 de paracycling. Nosotros empezamos a correr y a salir un poco más fuerte, entonces junto a un compañero dimos más duro y fue así como comenzó a quedarse la gente, en un trayecto bastante exigente”.

Muchos competidores se quedaron a medida que las vueltas fueron pasando, pero cuando faltaban pocos kilómetros algo pasó y a John se le fueron las ‘luces’, se desmayó, dice él que por la falta de líquido y la alta temperatura que se presentaba en Cartagena. Al principio de la carrera no le afectó, pero lo último que recuerda es que vio la llanta de su compañero adelante, ya luego le contaron que lo encontraron al lado de la carretera con su bici a un lado y con varios golpes en la cara. Era la segunda prueba en que participa en los Juegos, pues ya había competido en la contrarreloj. Como en la prueba no habían vehículos de asistencia, pasaron varios minutos para que sus compañeros y entrenador se percataran de su ausencia.

En estado de coma

Fue llevado a un centro médico en Cartagena, de allí fue trasladado al Hospital Militar en Bogotá donde estuvo en cuidados intensivos 16 días, en coma inducido duró 10 días. Cuando despertó y le preguntó a los médicos qué le pudo pasar ellos respondieron que no se explicaban, eso sí, en el expediente estaba la afectación de un riñón y el higado. “Ellos dicen que mi desmayo pudo ser por las altas temperaturas y la exigencia del cuerpo. Yo llevaba agua atrás, pero íbamos tan rápido que no me dio tiempo de nada pues faltaba poco para llegar y no le presté mucha importancia”.

En recuperación donde sus padres

El 17 de diciembre le dieron de alta y decidió quedarse un tiempo en Bogotá porque no se sentía bien para viajar, por eso hasta el 27 de diciembre no se trasladó a Centro Poblado de Olaya Herrera, municipio sobre la vía entre Ortega y Chaparral (Tolima). John la sacó ‘barata’ pues solo le quedaron unos pequeños raspones en la cabeza por la caída, sin fracturas. A final de enero debe volver a revisión médica.

En febrero regresa

Debe cumplir dos meses de recuperación, por eso retomará entrenamientos a mediados de febrero. “Yo entreno en muchas partes, en tierra caliente, en Pereira, Tolima, Bogotá, en todos los climas. Descanso los lunes, los martes hago gimnasio, los miércoles realizo cronometrajes de 40-70 km, subiendo kilometraje a medida que pase la semana, llegando a 100 km en un día”. John Fernando, que está estudiando implementación deportiva, al principio tomó la actividad como algo recreativo y no competitivo, situación que cambio cuando con una disciplina de entrenamiento se sentía listo para dar el siguiente paso y competir en unas justas de categoría como los Juegos Paranacionales.

En 2012 le cambió la vida

“Yo era soldado, llegamos a revisar el pueblo (Pueblo Nuevo para la guerrilla; Puerto Jordán para la comunidad, en Arauca), allí no les gusta mucho el ejército. Recuerdo que era un sábado y estaba todo cerrado, algo que no era habitual, sin embargo no vimos nada raro, estaban las casas a lado y lado y pues en una de esas había una bomba, alcanzaron a pasar dos soldados, luego cuando yo pasaba con un teniente fue que la activaron, fue entonces que perdió la vida el teniente y un niño que también cruzaba, y por eso fue que me amputaron las piernas”.

Llegó al paracycling

“Luego de salir del hospital sin mis piernas, duré mucho tiempo sin hacer nada, afectado psicológicamente por lo sucedido, entonces, un cabo que también sufrió algo similar me dijo que si quería montar bicicleta, yo respondí que sí pero sin mucha importancia. Una semana después me consiguió la bicicleta, al principio monté 20 kilómetros, empecé a salir y me comenzó a gustar este deporte, pero lo hacía de forma recreativa. Ya después, al año, lo tomé a manera competitiva e inicié entrenamientos con un profesor”.