Para Fabián su baja estatura no es un limitante, es una oportunidad

 

Por: Carlos Andrés Arboleda

Este ingeniero forestal mide 1 metro con 40 centímetros, tiene 35 años, le hizo el quite al bullying y se proyecta como un destacado deportista de bádminton en Risaralda.

Tener una discapacidad física en una sociedad que excluye, que es cruel y donde habita el bullying es para muchas personas una lucha constante, sin embargo para otras es la manera de vencer esas adversidades y convertir las limitaciones en oportunidades. Recientemente el mundo conoció el caso de un niño australiano que amenazaba en un video con quitarse la vida al estar cansado de las burlas que recibía por parte de sus compañeros de escuela debido a su baja talla. Como este hay muchos ejemplos de acoso continuo, pero por fortuna también existen quienes brindan apoyo y rompen esa barrera de no inclusión.

Fabián Alberto Arias es el mayor de siete hermanos, y aunque es el único con discapacidad de talla baja, con diagnóstico acondroplasia (forma más común del enanismo), es el orgullo de su familia, un emprendedor, soñador y un apasionado por el deporte. Es integrante desde hace 4 meses de la Liga Risaraldense de Bádminton, el deporte de la raqueta y el ‘gallito’, llegó a Pereira con el sueño de figurar a nivel nacional e internacional. Como él solo hay 4 personas en Colombia que juegan este deporte, y para fortuna de la ciudad, uno de ellos vive, trabaja y adoptó a la Perla del Otún como su hogar.

Al bádminton no llegó por accidente o descarte, lo impulsaron unos amigos que le comentaron del deporte. Comenzó practicándolo los fines de semana pero se enamoró de él y ahora todas las mañanas llega con raqueta en mano al coliseo Menor. Fabián nació hace 35 años en Pensilvania, municipio ubicado a 3 horas y media de Manizales, es casado y arribó a Pereira hace 5 años por amor a su esposa Lina Marcela, quien también es de talla baja y a la cual conoció en un encuentro nacional recreodeportivo.

Pertenece a la Selección Colombia de Fútbol Talla Baja y en el 2018 tras jugar la primera Copa América en Buenos Aires (Argentina) sus compañeros le comentaron que también estaban iniciando en el bádminton, fue así como decidió llamar al profesor William Gutiérrez, entrenador de la Liga Risaraldense. “Me siento orgulloso de trabajar con William, ya que es uno de los mejores entrenadores de Colombia”, comentó.

Fabián labora en el área financiera de Comfamiliar, caja de compensación que le da un espacio de tiempo para que en las mañanas pueda entrenar. Los fines de semana lo hace de 1:00 a 5:00 p.m.

No le hace caso al bullying

Fabián asegura que el apoyo por parte de su familia ha sido muy importante en su vida y además tiene claro que el deporte genera inclusión. Mientras brindaba la entrevista recordó muchos ejemplos de discriminación, dejando claro que en la sociedad hay mucho por mejorar, lo nota cuando camina la ciudad. “Los niños que llegaron a entrenar al coliseo me miraban con cierto recelo, pero con el pasar de los días esa barrera se fue rompiendo y se generó la inclusión”. Y como es un hombre apasionado por el deporte, junto a su esposa Lina también practica la natación, le gusta salir a comer, compartir en pareja y pasear, quizás su máximo hobby. Dice que por ahora no piensan en hijos.

Actualmente está en un proceso de preparación para poder competir en un Panamericano, espera que se abran las clasificaciones. En marzo comenzará su fogueo cuando compita en un campeonato en el Quindío.

Fabián no terminó la entrevista sin antes hacer un llamado para que el bádminton tenga escenario propio, teniendo en cuenta los buenos resultados que el año pasado obtuvo Risaralda en Juegos Nacionales al ser campeones en sencillos y dobles.

La Liga solicitó un permiso especial a la Federación Colombiana de Bádminton para que pueda competir en convencional Sub 13. En el país solo hay cuatro personas de talla baja que juegan bádminton. Fabían pertenece a la categoría SS6 o SH6 (persona de corta estatura).