Nairo Quintana ganó última etapa de la París-Niza

El ciclista Nairo Quintana (Arkea Samsic) ganó en solitario la séptima etapa, de 166,5 km entre Niza y la cima de la Colmiane, y el alemán Maximilian Schachmann (Bora-Hansgrohe) defendió con éxito el maillot amarillo de líder en la París-Niza, su segunda victoria en una carrera por etapas.

Quintana atacó a 3 km de la cima y se llevó la etapa con 46 segundos de ventaja sobre el belga Tiesj Benoot y 56 sobre el francés Thibaut Pinot; el colombiano Sergio Higuita, que terminó tercero en la general, y el italiano Vincenzo Nibali. Schachmann llegó dos segundos después, quinto.

Schachmann, que sólo había ganado el Tour de Alsacia 2016, se alzó con el triunfo final con 18 segundos de ventaja sobre Nenoot y 59 sobre Higuita. Sucede en el historial de la París-Niza al colombiano Egan Bernal, ausente este año, y devuelve a Alemania el título nueve años después de la victoria de Tony Martin.

La séptima etapa, en teoría penúltima, se convirtió en jornada final tras la anulación, por la epidemia de coronavirus, de la octava y última, en torno a Niza, aunque de todas formas, con cuatro puertos puntuables y final en alto, estaba llamada a decidir la carrera.

Entre las críticas de quienes reclamaban su cancelación por la epidemia, la prueba tuvo un final anticipado y extraño, sin carros de invitados ni público en las últimas rampas ni en la llegada.

El francés Julian Alaphilippe (Deceuninck-QuickStep), que partía con 2:04 minutos de retraso con respecto al líder, revolucionó el pelotón en cuanto aparecieron las primeras subidas y formó una escapada junto con Aurelien Paret-Peintre (AG2R La Mondiale), Thomas De Gendt (Lotto Soudal), Alberto Bettiol (EF Pro Cycling) y Nicolas Edet (both Cofidis).

A 70 km de la meta la fuga tenía tres minutos de margen sobre el grupo perseguidor del líder Maximilian Schachmann. Durante muchos kilómetros Alaphilipe fue líder virtual de la carrera, pero el equipo Bora trabajó a fondo en el pelotón para reducir la diferencia y su jefe de filas volvía a ser líder a 25 km del final.

Al pie del último puerto -16 km de ascenso-, los fugados tenían una renta de 1:20 sobre el grupo del líder. El Bora había encontrado la colaboración del Arkea de Nairo Quintana para limar diferencias.

En la primera rampa el belga Thomas De Gendt, experto en fugas, atacó, se quedó primero con Alaphilipe y poco después ya solo en cabeza, con una ventaja de 1:07 a 14 km de la cima.

Vincenzo Nibali, que estaba sexto en la general, a 1:18 del líder, puso a trabajar a su equipo, el Trek Segafredo, y particularmente a Richie Porte en los diez últimos kilómetros, y a 4 km saltó Nairo Quintana con plato grande.

El jefe del Arkea cazó rápidamente a De Gendt y se fue sin oposición en busca de la victoria de etapa. Estaba muy atrás en la general (duodécimo, a 2:38) y Schachmann, pese al ataque final del segundo clasificado, el belga Tiesj Benoot, defendió el amarillo hasta el final.