Futbolistas colombianas piden que no las dejen a un lado

La incertidumbre para ellas es absoluta, se habla de protocolos para el reinicio de la liga masculina, mientras que la realización de su torneo es un misterio.

«Somos muchas jugadoras que vivimos del fútbol y muchas familias también dependen de lo que trabajemos. Entonces creo que no nos pueden dejar a un lado. Sabemos que cuando hay presupuesto para el masculino hay presupuesto para el femenino», dijo Carmen Rodallega, mundialista en Alemania 2011 con la selección colombiana. La lateral de 36 años, campeona de la Copa Libertadores de 2018 con el Atlético Huila, hoy se entrena junto con su hija María del Carmen, con el Deportivo Cali, que ha organizado sesiones virtuales en las que ambas utilizan ladrillos, botellas llenas de agua e incluso los muebles de su casa para mantenerse en forma. Al igual que la mayoría de sus colegas en el país, iba a firmar contrato la última semana de marzo cuando comenzó la cuarentena para combatir el coronavirus y por eso no lo pudo hacer y por tanto no está devengando salario. «No pudimos entrenarnos ni ir a la sede del club a firmar el contrato. Fue algo duro porque sabíamos que si hubiéramos firmado estaríamos mejor. Pero bueno, fue algo que pasó, lo tuvimos que asumir y esperamos que cuando podamos reiniciar entrenamientos podamos firmar», lamenta la experimentada defensora, que también disputó los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Pocas alcanzaron a firmar

No obstante dice: «sé que de pronto muchas jugadoras están en una situación que es más crítica y esto nos compete a todos. No solamente las jugadoras nos hemos visto afectadas, sino también las personas que hacen parte del medio del fútbol, como entrenadores de escuelas de formación, que deben tener una afectación muy compleja». La Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro) denunció a comienzos de abril que de los 18 equipos que tienen previsto participar en la liga femenina de 2020 solo 4 (América de Cali, Atlético Nacional, Independiente Santa Fe y Junior) «arrancaron sus labores con un contrato en firme». Pese a ello, la Acolfutpro lamentó que «un porcentaje considerable (de contratos) se firmaron por un salario mínimo», que hoy en Colombia es de $877.803.
«Hay mucha incertidumbre en temas como cuándo se va a jugar, cómo se va a jugar, cómo serán nuestros contratos, cómo serán nuestros salarios, si van a bajar, a mantenerse o a subir», asegura a Efe, por su parte, la guardameta Sandra Sepúlveda, compañera de Rodallega en el Mundial 2011 y que también estuvo en la copa de Canadá 2015. «Sencillamente estamos a la espera, entrenándonos en casa, con esperanza de que en septiembre o diciembre se pueda realizar la liga», agrega Sepúlveda, con 24 años de carrera y que en 2019 jugó con el Independiente Medellín, pero hoy está sin equipo porque «había varias propuestas que por la pandemia se quedaron congeladas». Para seguir su lucha crearon, en abril del año pasado, la Asociación de Futbolistas Colombianas (AFUTCOL), que está ayudando en estos días de pandemia a las jugadoras aficionadas.

Deja un comentario