Neverg Londoño Arias
Columnista

Después del 20 de Julio de 1810 los asuntos del gobierno no volvieron a ser iguales en las provincias que administró España. Los criollos parecían no estar preparados para los resultados de una revuelta que estaba a su favor: realistas residentes temerosos y patriotas victoriosos divididos entre Federalistas y Centralistas. El terreno estaba propicio para la reconquista que a la postre ordenó un rey Borbón pariente lejano del actual rey de España.

Conformadas Las Provincias Unidas de La Nueva Granada (1811-1816), estas adoptaron el sistema parlamentario. La mayor parte de los presidentes de este período fueron ajusticiados por la Reconquista.

En las Batallas del Pantano de Vargas y Puente de Boyacá sobre el río Teatinos, “Los Andrajosos” mencionados así por los españoles vencieron al prepotente ejército español.

El Congreso de Cúcuta (1821) estructuró La Gran Colombia. Legisló sobre minería, educación, salario, importaciones, endeudamiento y tasas de interés, reforma agraria y entrega de tierras a oficiales y soldados.
Después de la muerte de Bolívar se conformó la República de la Nueva Granada, (1830-1858). Se legisló contra la esclavitud, se adoptó el voto popular a los 21 años, la libertad religiosa y se cuestionaron los bienes de la iglesia católica.

La Confederación Granadina fue fruto de la Constitución de 1858. Se crearon los estados soberanos de Panamá, Antioquia, Bolívar, Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Tolima y Magdalena. Los Estados Unidos de Colombia respondieron a las exigencias de la Constitución de 1863 y tuvieron vigencia hasta 1886. Desde este año la institución presidencial se ha sostenido hasta nuestros días.

El ejercicio del poder se ha mantenido en manos de una clase y sus familias, divididas en partidos políticos. Se trata de evitar el reclamo popular y la influencia de los sectores de oposición “con más de una jugadita”.

El Presidente de la República de Colombia es Jefe de Estado, Jefe de Gobierno, Suprema Autoridad Administrativa, Jefe de la rama ejecutiva del poder público, Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. Elegido por sufragio directo para un período de 4 años. Su poder y responsabilidad están consagrados en la Constitución Política.

Después de ser ensalzados, vitoreados, adulados, muchos presidentes al terminar su gobierno son víctimas del desprestigio, la burla y la investigación de sus actos porque es el momento en el cual sus errores no se pueden ocultar.
Es un cargo difícil, pero la ambición de poder supera todo límite.

 

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