1° de mayo Día Internacional de la Clase Obrera

Desde finales del siglo XVIII, los trabajadores en el mundo empezaron a movilizarse alrededor del lema: «Ocho horas para el trabajo, ocho para el sueño y ocho para la casa».

Tras décadas de reclamos, el gobierno aprueba una ley llamada Ingersoll, que intentaba limitar la jornada; los empresarios en su gran mayoría no acataron las medidas; la respuesta fue inmediata por parte de los trabajadores organizados, se genera mucha resistencia, los derechos se veían vulnerados y el conflicto se fue extendiendo a otras ciudades lo que causó preocupación al gobierno y al sector empresarial.

En ese contexto, el 1 de mayo de 1886 se inició en Chicago, epicentro industrial de Estados Unidos, una huelga que se expandió al resto del país. El punto más crítico del conflicto ocurrió en la fábrica Mc. Cormik de Chicago que no reconoció la norma que favorecía a los trabajadores y el 1º de mayo de aquel año se realiza una huelga que es repelida por la policía quien disparó contra los manifestantes que, a las puertas de la fábrica, reivindicaban la nueva ley

Se presentaron diferentes acciones hasta que el 4 de mayo, en medio de una movilización se presenta un encuentro entre manifestantes y policía, ésta dispara contra los trabajadores. Al día siguiente, se realiza un mítin que es repelido por la policía; de estos sucesos quedan varias decenas de trabajadores asesinados, más de un centenar de heridos y de detenidos. Sin haberse probado culpabilidad alguna, el 21 de junio de 1886 comenzó el juicio a 31 obreros acusados de haber sido los promotores del conflicto. Todos fueron condenados, dos de ellos a cadena perpetua, uno a 15 años de trabajos forzados y cinco a la muerte en la horca, lo cual generó el repudio internacional.

En 1889 en honor a los Mártires de Chicago y a la lucha internacional del movimiento obrero se instaura el 1° de Mayo como el día Internacional de los Trabajadores.

En la actualidad, los trabajadores asisten a una situación crítica: La contratación se hace en la mayoría de los casos sin respetar sus derechos, no hay estabilidad laboral, la seguridad social permanentemente se deteriora con las reformas que desmontan gradualmente la prestación de la salud, los riesgos laborales y las pensiones; el alza en los impuestos y la disminución de la capacidad adquisitiva de los salarios y las pensiones, la precariedad en que trabajan nuestros campesinos que en muchas ocasiones no alcanzan ni siquiera el salario mínimo y no tienen prestaciones sociales

Los pensionados, que toda la vida aportaron para una pensión decorosa, sufren una pésima prestación en salud a pesar de que aportan el 12% mensual para la misma , unas mesadas que se incrementan de manera inequitativa con respecto a los trabajadores (en 2020, la mesada el 3,8% y el salario mínimo: 6%). Los fondos privados llenan sus arcas mientras el gobierno arremete contra Colpensiones, en un proceso que cambia el concepto de pensión por el de “protección a la vejez”. Por eso la lucha de los pensionados es la lucha de los actuales trabajadores.

Hoy los trabajadores deben confrontar el capitalismo salvaje, los gobiernos en todo el mundo, favorecen el gran capital, fortaleciendo para ello al sector financiero y a los grandes grupos económicos. Se obliga a los trabajadores a trabajar en condiciones precarias, porque no se respetan sus derechos, la contratación no garantiza la estabilidad laboral, se incrementa el desempleo (marzo: 13,4% – cifras DANE) y a un inmenso número de los trabajadores no se le reconocen los más mínimos derechos en materia de seguridad social
Para rematar hacen uso de la crisis económica que se estaba viviendo antes de la aparición de la pandemia, para incrementar la problemática de los trabajadores y del pueblo en general; no se garantizan las necesidades básicas por lo que la población es somete a una disyuntiva entre “morirse por el virus o por el hambre”

Las centrales obreras y las organizaciones pensionales llaman a los trabajadores, en esta situación de confinamiento, en primer lugar, a elevar su espíritu de lucha, los niveles de indignación para que mañana día internacional de la clase obrera y en segundo lugar a vestirse de blanco en solidaridad con los trabajadores de salud por la vulnerabilidad a la que están sometidos por la falta de insumos en clínicas, hospitales y puestos de salud; invita a la población para que desde las 8 a.m., hasta las 4 p.m., se icen banderas rojas como signo de lucha y de hambre, a partir de las 12 m., entonar La Internacional himno de la clase obrera, a un cacerolazo exigiendo nuestros derechos y a conectarse para ver y escuchar dos grandes conciertos: el mundial a las 2 p.m. y a las 4 de la tarde el nacional con Adriana Lucía, símbolo de lucha de los artistas por la paz y los derechos de los trabajadores.

La solidaridad social no es caridad, es la unión social de los trabajadores para los trabajadores y sus familias; derrotar el hambre y la pobreza, no para mitigarla.
Esta es la base de los principios cooperativos