Servicios exequiales en Colombia, La dignidad no muere con el cuerpo


Andrea Ramírez Mosquera

Existen situaciones que son inevitables y que hacen parte de la vida misma, fuerzas naturales contra las que ningún ser vivo puede pretender sentar una posición contraria, una de ellas es la muerte; después de todo, la existencia misma (de una forma que podría ser considerada como poética) manifiesta continuamente por medio de la oposición la presencia de más de un elemento en cada momento, así frente a la luz hay oscuridad y en contraste a la vida siempre se encontrará en algún punto la muerte.

Puede ser que pensar en la muerte se considere un pensamiento nihilista, pero no está por demás el cuestionamiento acerca de las condiciones que harán parte de lo que será el “último adiós” de cada individuo, después de todo como bien se decía en antaño “matrimonio y mortaja del cielo bajan” recordando que, ante fuerzas como el amor o la muerte, no hay mucho que hacer además de aceptar su cauce.

Fallecimientos en Colombia

Durante el pasado 2021, en Colombia, se reportaron 361.017 defunciones no fetales, de las cuales el 56,5% fueron hombres y el 43,4% restante mujeres, al comparar esta cifra con las de 2020, se arroja un incremento del 20% en la mortalidad nacional, representado en 60.164 fallecimientos adicionales con referencia al año tras anterior. Las cifras que son entregadas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE) dan cuenta de una dinámica de fallecimientos que se vio incrementada en gran medida debido a la pandemia del Covid-19 que además de ocasionar fallecimientos por el propio virus también generó complicaciones en miles de personas con enfermedades pre-existentes.

De los fallecimientos reportados por el DANE para el año 2021 se tiene que 7.306 correspondieron a personas que murieron en Risaralda, y cabe mencionar que los traslados no ingresan a las estadísticas de cada departamento con respecto a su cifra de mortalidad. Se tiene entonces que bien sea por la naturaleza misma o desfortunio en algún momento todas las personas cumplirán con la finalización del ciclo de la vida y pensar acerca de este momento, con calma, no tiene por qué ser un tabú.

¿Cuánto cuesta morirse?

Se podría pensar que una vez exhalado el último suspiro no existen más preocupaciones, pero precisamente aquellos que permanecen suelen ser quienes se enfrentan a dos situaciones que deben ser atendidas de inmediato: el duelo y la disposición del cuerpo del fallecido. Perder un ser querido no es un momento fácil para nadie, y en los instantes de dolor, la existencia de apoyos es fundamental, por una parte, se encuentra el apoyo psicosocial que es fundamental y por otra es importante destacar la importancia de contar con los servicios adecuados para las exequias a fin de prolongar el ya de por si amargo momento.

En Colombia los servicios funerarios básicos pueden oscilar entre $1.800.000 hasta $6.500.000  o incluso en algunos casos alcanzar los $10.000.000 dependiendo de necesidades como el traslado de la persona fallecida, preparación del cuerpo, trámites para acta de defunción, alquiler de cofre fúnebre, arreglos florales, sala de velación y eucaristía, entre otras preferencias, es en este momento donde morir sin contar con un seguro funerario puede convertirse en otro dolor para la familia que deberá asumir los costos propios que acarrea la disposición final del cuerpo de un ser querido.

Otro importante elemento a tener en cuenta es si la persona será sepultada o cremada, la cremación puede costar entre $900.000 hasta $2.000.000 pesos; el precio varía dependiendo del lugar; mientras la inhumación o entierro inicia rondando los $2.000.000 pero puede llegar hasta los $5.000.000 de pesos, en cuanto al espacio donde la persona será enterrada este puede ser propio o rentado cumpliendo con la norma que el Ministerio de Salud dispone respecto a cuánto tiempo debe permanecer bajo sepultura el cuerpo que son 4 años, periodo después del cual se procede a reunir los restos en un osario que comúnmente tiene como destino final una bóveda familiar o personal.

Planear incluso la muerte

Solo quienes están enfrentando la pérdida de un ser querido saben expresar lo que es ese instante, máxime cuando las circunstancias que rodean la muerte son trágicas e inesperadas, después de todo el proceso de duelo varía cuando alguien fallece después de una larga vida o una penosa enfermedad a cuando ocurre de un momento a otro, y es precisamente ese último elemento el que destaca, las personas no acostumbran a pensar en su muerte, por tabú o temor y así mismo no se preocupan por qué sucederá cuando llegue ese día, y como se mencionó anteriormente este “mortal” descuido puede traer serías consecuencias en un momento ya de por sí difícil. No obstante, para el caso Risaralda Freddy Guerrero, gerente La Ofrenda y presidente del comité de funerarias de Fenalco aclara: “En Risaralda está marcada la cultura por la previsión funeraria, se estima que un 75 u 80% de la población tiene un producto de previsión” lo cual demuestra que poco a poco se ha generado la cultura de la previsión. 

Es importante aclarar que existen diferentes figuras para los seguros, que en unos casos se llaman servicios funerarios prepagados, de afiliación o incluso seguros exequiales pero su finalidad es la misma, cubrir con la totalidad de los gastos relacionados con traslado, velorio y disposición final de una persona que fallece, en el mercado colombiano se encuentran planes que desde tarifas como $30.000 pesos mensuales cubren todos los requerimientos y permiten incluso asegurar a varias personas de un mismo núcleo familiar. Estas ofertas son presentadas por cooperativas o por empresas privadas que se dedican a esta rama del mercado que también hace parte de la vida, después de todo la dignidad no muere con el cuerpo y las personas merecen un trato digno aún en la muerte.   

 

Recomendaciones al contratar servicios funerarios:

Si un allegado a usted no contaba con seguro y llega a requerir estos servicios, tenga en cuenta:

Infórmese bien de los precios de todos los servicios que ofrece la funeraria.

* Exija siempre un presupuesto por escrito de lo que le va a costar todo el servicio.

* No está obligado a contratar todos los servicios con la misma empresa funeraria.

* Reúnase con sus familiares antes de decidir el tipo de servicios que va a contratar.

* No se deje llevar por los ofrecimientos impulsivos que le hagan en el mismo momento del fallecimiento de su ser querido.

* Exija siempre que el servicio que le ofrezcan cumpla las condiciones higiénicas necesarias y que el trato sea el adecuado y se ajuste al respeto que merece el momento.

* Infórmese bien sobre la caducidad de los alquileres de nichos y sepulturas.

* En el caso de muerte no natural, sepa que la autopsia no debe pagarla usted.

* Al finalizar el servicio, pida una factura o recibo. La empresa está obligada a entregársela.

 

Despidiendo a las mascotas

Otro de los momentos más difíciles que puede enfrentar un ser humano en cuanto a pérdida por muerte, es la de un animal de compañía, múltiples especialistas como la psicóloga Julie Axelrod, profesora asociada de la escuela de medicina Monte Sinaí afirman que “la pérdida de un perro es tan dolorosa porque los propietarios no están perdiendo solo a una mascota. Puede significar la pérdida de un amor incondicional, de un compañero que les brinda seguridad y comodidad, y puede que haya protegido a ese ser como a un hijo” situación que también ocurre con los gatos y otros pequeños animales que suelen acompañar el día a día.

Precisamente, pensando en que los “peluditos” también merecen un final digno para sus vidas muchas empresas que prestan el servicio para humanos han ampliado su catálogo hasta las mascotas familiares u otras, en una apuesta más innovadora se dedican exclusivamente a estos miembros de las familias, buscando brindar confort y tratar con la altura del acontecimiento a quienes ya no podrán acariciar a sus amigos de cuatro patas.