Mejores Universidades, Componente humanista, clave en los profesionales de hoy

Cada vez más las instituciones de educación superior aúnan esfuerzos para apostarle al aspecto humano tan necesario en esta sociedad.

Los últimos años, han demostrado a las universidades en todo el territorio nacional y regional, la importancia de formar profesionales competentes y con un alto grado de calidad académica, pero sobre todo calar en las comunidades educativas el humanismo, siendo consciente y teniendo empatía con las problemáticas sociales, con el fin de entender los contextos y saber actuar ante cualquier circunstancia.

Grandes empresarios, académicos y escritores insisten en la relevancia de la sensibilidad humana que se necesita en los profesionales de hoy, haciendo alusión a la famosa frase que se ha viralizado, y es que de nada sirve ser un excelente trabajador, con la más alta calificación, sino no cuenta con una calidad humana.

Es aquí donde las instituciones de educación superior han promulgado el componente humanístico crucial en la formación de los jóvenes, que en repetidas ocasiones llegan a la academia con un sin número de vacíos y retos por asumir.

Trabajo en equipo
No será fácil llevar el mensaje a miles de estudiantes, tan diferentes y viviendo un mundo diverso, pero si es posible luego de un trabajo por años, en el que todo el plantel trabaje y reme hacía una misma dirección. Docentes, administrativos, servicios generales, estudiantes y trabajadores externos, deben tener claridad sobre las bases e intención de formar con calidad bajo el ámbito humano.

A eso se la llama una educación integral, donde ambos aspectos se conjuguen de la mejor manera logrando así un desempeño optimo en los quehaceres profesionales.

Muestra de lo anterior son las evaluaciones que obtienen las universidades de las prácticas académicas y/o universitarias de los estudiantes en las diferentes carreras, donde sale a relucir la alta o baja calidad humana y la importancia de insistir en ello, más en esta sociedad tan apática a situaciones reales y con bajos índices de lectura e interés por las verdades problemáticas que aquejan a los seres humanos.

La sociedad contemporánea presenta un ritmo acelerado de desarrollo, sobre todo en las esferas de la ciencia y la tecnología, lo que demanda la formación de individuos capaces de ponerse al nivel y colaborar en los cambios y transformaciones que se vienen dando; por otra parte deben tener las herramientas indispensables para hacer frente a diversas tendencias perjudiciales para la humanidad.

Por ello apostarle al componente humanista permitirá el posicionamiento y éxito en el desarrollo de estrategias, proyectos y programas empresariales, comerciales y sociales que impulsan el crecimiento económico y laboral de las regiones.

El humanismo se convierte en un encargo para la educación porque proporciona a los futuros profesionales los elementos cognoscitivos indispensables para comprender mejor el mundo, apropiarse de una educación y la grandeza de las cualidades morales y éticas.