40 años Clínica Los Rosales humaniza el servicio de salud en Risaralda

Un sueño que nació de un grupo de amigos, que se reunía casi clandestinamente, para ir socializando lo que cada uno de ellos tenía en mente para un futuro laboral y proyecto de vida. Era el año de 1980 y solamente hasta el 10 de septiembre del mismo, reunieron lo necesario para abrir la primera sede, ubicada en la carrera 8 entre calles 15 y 16 en los pisos 2do y 3ro. El grupo pionero, conformado por los doctores: Carlos Castillo, Ramón Augusto Rincón, Libardo Agudelo, Rafael Alarcón, Julián Vélez y Joaquín Montoya, dieron inicio al servicio de esta institución una tarde.

Eran tiempos difíciles para iniciar cualquier empresa, mucho más si era de salud. El estado tenía el monopolio de las mismas con hospitales generales, mal llamados de caridad y el Instituto del Seguro Social (ISS), además eran los dificultosos años ochenta, la llamada década perdida económica para Latinoamérica, había depresión en el país y el clima de seguridad comenzaba a ser turbulento, el panorama no era el mejor, pero el impulso y las ganas los obligaron y motivaron a continuar.

Cuatro etapas

Es así como La Clínica Los Rosales entra en cuatro etapas vividas, las cuales han sido de una constante lucha y esfuerzo, estas son:

Primera: “El sueño” la más emocionante.

Segunda: ubicada cronológicamente entre los años 1980 y 1989; lapso en el cual pasan de 6 camas, una pequeña sala de urgencias y un laboratorio a tener su primer quirófano y elevar su número de camas a 11; la primera cirugía oficial realizada por el Dr. Álvaro Ossa como cirujano y el Dr. Gonzalo Moreno como anestesiólogo (hoy fallecidos), en compañía del Dr. Julián Vélez, (momento recordado por el Dr. Joaquín Montoya).

Estando allí compraron el lote de la carrera 9 con calle 25, donde actualmente se encuentra ubicada la clínica, e ingresaron como nuevos socios los doctores; Blas Cárdenas y Jorge Iván Ospina de Radiólogos Asociados S.A., los ortopedistas Germán Botero y Rafael Amaya, el Dr. James Mustafá y el Dr. Carlos Augusto Durango, con ellos se inicia el segundo periodo y se trasladan a la Avenida 30 de agosto con calle 51, más conocido como Turín donde permanecieron por siete años (1989 a 1996).

 

 

 

 

 

 

Durante este lapso se realizó el concurso arquitectónico para generar el proyecto de la Clínica Los Rosales, y como jueces del concurso todos los socios, ganando la firma del arquitecto Juan Carlos de León y colaboradores, (la construcción se retardó por más de tres años ya que el inquilino del lote cada vez se le ofrecía una conciliación respondía de manera hostil, a tal punto que el Dr. Ospina propuso en algún momento esperar otros seis meses más).

Tercera: para 1994 se dio inicio al tercer período con la construcción de la actual sede, con tan solo $ 10 millones de capital y la gran ilusión de conseguir los créditos necesarios para continuar la obra, teniendo que realizar lobby en las diferentes instituciones financieras del país, siendo por último el Banco Central Hipotecario quien lo consideró una obra social de gran importancia para la región, a la vez que esta época se contaba con una dirigencia respetada en la capital ya que el Presidente de la República era Pereirano.

Se conformaron grupos de inspección para conocer nuevas tecnologías, siendo invitados 6 o 7 a realizar recorridos por varios hospitales y clínicas en el país y en los Estados Unidos, de allí regresaron los doctores Álvaro Ardila, Olmedo Ocampo y Joaquín Montoya como los más entusiasmados, cargados con nuevas ideas, las cuales incentivaron a invertir en equipos modernos de gran tecnología.

Al darse cuenta que la empresa creció en la mente de todos, se conformó INVERMEDICOS, cuyo objetivo era la construcción de la segunda torre. Para ese tiempo la naturaleza con un terremoto, la aprobación de la Ley 100 y el inicio de una de las crisis más grandes que ha tenido Colombia, hicieron más dura su construcción.

Cuarta: para finalizar; el cuarto período en agosto de 1996, se trasladaron a la sede actual en contra de todos los obstáculos, tanto naturales como económicos.

Fueron los tiempos más duros de la empresa, llevándoles a los límites de estar a punto de cerrar. En el año 2000 se ingresa a la Ley 550, siendo la primera empresa de salud del país en hacerlo.

Un sueño que nació de un grupo de amigos, que se reunía casi clandestinamente, para ir socializando lo que cada uno de ellos tenía en mente para un futuro laboral y proyecto de vida.

 

 

40 años siendo pioneros en nuevos servicios e innovando en la salud

La entidad ofrece servicios en toda la región en diferentes unidades de atención, buscando día a día mejorar la calidad para el beneficio de los usuarios.

Este sueño nació en el año de 1981 viendo la necesidad de la ciudad de contar con más opciones de tratamiento quirúrgico y hospitalización para una población en pleno crecimiento. El entusiasmo de un grupo de jóvenes médicos dio como resultado la inauguración de esta institución, inicialmente en la carrera 8va entre 15 y 16 , donde estuvo ubicada en la primera mitad de la década de los años 80.

Luego ante la demanda de servicios se trasladó a la Avenida 30 de agosto entre 47 y 48, estuvo allí hasta 1996 cuando se trasladaron a la actual sede en la carrera 9na entre 25 y 26. Inicialmente se ubicaron en lo que es la torre A, pero rápidamente y ante la demanda de servicios se construyó la torre B, esto coincidió históricamente con el comienzo de la implementación de la ley 100, lo que significó un inmenso cambio en la práctica de la medicina en el país.

Así estuvieron hasta el 2010, año en el que se identificó la deficiencia en el número de camas en la ciudad, por lo que tomaron la decisión de construir la Torre C en la calle 25 y la torre D en la calle 26 en el año 2015.

El año 2020, lleno de retos

El 2020 sin duda fue un año de aprendizajes, luchas y resiliencia. Es así como a pesar de la pandemia, habilitaron nuevos servicios como: Oncología, Uci Pediátrica, Cardiopatías Pediátricas y Unidad de Trasplante Renal siendo pioneros en el departamento Risaralda, para brindar una entidad completa al servicio de los usuarios, sobre todo en esta época difícil debido al virus Covid-19.

Futuro

El objetivo de la Clínica Los Rosales es seguir trabajando fuertemente para posicionarse como la mejor opción de prestación de servicios de salud de alta complejidad, destacándose por la calidad y la calidez, un servicio humanizado centrado en el paciente y su familia.

Hoy solo queda decir ¡Gracias! Por el acompañamiento desde diferentes perspectivas. Junto a cada uno se ha construido durante estos 40 años grandes historias, que no solo marcaron la vida de todos los usuarios sino también la de este equipo que cada día da lo mejor para brindar la mejor atención en salud de la región.

 

 

John Quevedo, gerente de la Clínica Los Rosales.

 

 

 

Las cifras

Más de 900 empleos directos, más de 150 especialistas, más de 350 empleos por outsourcing de personal de apoyo, más de 200 proveedores mipymes y grandes empresas de la región hacen parte de la historia de estos 40 años en la Clínica Los Rosales.

El posicionamiento de la entidad da cuenta de la evolución, el crecimiento y el desarrollo alcanzado, hasta convertirse en una de las más importantes clínicas con las que cuenta la región del Eje Cafetero.

 

Unidad de Hemato-Oncología una realidad que da esperanza de vida

Esta tiene como objetivo brindar atención especializada para los pacientes con diagnósticos oncológicos de la región cafetera.

En Risaralda con el tiempo ha venido aumentando los casos de cáncer. Tan solo en el año 2019 se registraron 1976 casos nuevos, entre los que se encuentran cáncer de piel, el de mama, cérvix y próstata.

Viendo la necesidad de tener un espacio adecuado en el Eje Cafetero para personas con este diagnóstico y buscando brindar a pacientes una atención integral, un equipo de trabajo se dio a la tarea de crear el proyecto de una Unidad Hemato-Oncológica en la Clínica Los Rosales. Esta busca tener un servicio de salud integrado de alta calidad, con atención más humana al paciente y a su familia, cumpliendo así con las necesidades del gran Plan Nacional para el control y la lucha contra el cáncer. Ésta fue inaugurada en el segundo semestre del año 2020.

Sobre la unidad

Es un proyecto que suplirá la necesidad de la alta demanda de pacientes que requieren un servicio oncológico en el departamento de Risaralda y sus alrededores. Es por eso que se contará con una completa red de servicios donde habrá: consulta externa hemato- oncológica, especialidades quirúrgicas oncológicas, urgencias y hospitalización.

Hay que resaltar que los usuarios de las diferentes EPS tendrán la posibilidad de acceder mucho más fácil a estos servicios sin tener que desplazarse a otros lugares, sino que en la entidad podrán encontrar una atención integral con la más alta calidad.

 

 

Un compromiso con las comunidades

John Quevedo gerente de la Clínica Los Rosales indicó cómo funcionará, “nuestras modernas instalaciones cuentan con tecnología de punta. Consta de unas 8 camas hospitalarias para las personas que requieren ser internados debido a sus tratamientos oncológicos, y así mismo con una sala de quimioterapia. Nos enfocamos en la prevención, rehabilitación y manejo paliativo de la enfermedad, por eso buscamos tener excelentes equipos y el personal idóneo, para brindarle como siempre lo mejor a nuestros usuarios”.

 

 

 

 

En la Clínica Los Rosales se hará el primer trasplante de Risaralda

Más de 300 personas en Risaralda están en la lista de espera de un órgano para poder salvar sus vidas.

Cristian Camilo fue un joven de 22 años de edad que se encontraba de visita en Pereira en el año 2007. Como buen hincha de Millonarios se fue con algunos amigos a ver a su equipo del alma en cuartos de final. Durante dicha reunión él sintió un dolor grande en el pecho, entró en convulsión e inmediatamente fue trasladado a una clínica de la ciudad; horas más tarde su familia se enteraría que a este le habría dado un aneurisma cerebral.

El 1 de diciembre lo desconectaron porque no había forma de salvar su vida. Debido a la condición el joven murió, era un candidato perfecto para la donación de órganos; pero la pregunta era ¿su familia aceptaría?. Edisson Echeverry tío de Cristian contó como fue dicha situación. “A nosotros nos llenó de tristeza su muerte, sentíamos temor de este proceso; pero como él era tan joven sus órganos se encontraban en muy buen estado; por lo que después de reflexionarlo su mamá y toda la familia, aceptó”.

Fue así como se donó el 85% de sus órganos y se logró salvar a más de 50 personas, que esperaban una oportunidad de vida. Cada año esta historia es recordada, lo cual cierta forma da fuerza a la familia, saber que él paso de Cristian Camilo logró hacer cosas muy grandes por los demás.

Una nueva vida

Paola Andrea Arias es sin duda un testimonio fehaciente de lo que significa la donación de órganos, gracias a esto ella precisamente logró salvar su vida.

“Todo inició en el año 2009, comencé a colocarme amarilla, decaída, y a partir de ahí el proceso fue complicado, porque los médicos no lograban determinar que era lo que tenía, y dure en un año en eso. Finalmente lograron determinar que tenía una hepatitis autoinmune”, expuso Paola.

“La donación se logró en el 2015, y realmente fue una bendición. Es que lo que se vive no es solo físico sino también emocional, estar mirando un teléfono a la espera que te llamen y que digan que ya hay un órgano para ti es algo muy grande, porque se tiene una nueva oportunidad de vida”, recuerda con agrado Paola Andrea

En Risaralda

Y es que tal vez el logro más importante de los últimos 12 años en Risaralda, es que por fin, el departamento tiene una unidad propia de trasplantes la cual está ubicada en la Clínica Los Rosales, así lo manifestó la doctora Sandra Vanessa Gómez, coordinadora de donación y trasplantes de la regional 3. “Con esta nueva iniciativa vamos a poder brindarle a personas que viven en Quinchía, Apía, y municipios alejados que no tendrán que viajar a otra ciudad para ser trasplantados, ahora dicho proceso se podrá hacer en Pereira”.

 

 

John Quevedo, gerente de la Clínica Los Rosales; Javier Darío Marulanda, Secretario de Salud de Risaralda; Javier Ramírez, director del Grupo Ospedales y Juan Gómez, director médico de Los Rosales, en el lanzamiento de la Unidad de Trasplantes.

 

 

Según la funcionaria, durante 12 años lograron rescatar aproximadamente a 1200 pacientes que fueron donantes de órganos y tejidos, cada uno de ellos beneficia a 50 receptores. Así mismo tienen pacientes de las unidades renales, de los cuales el 70% se pueden trasplantar y hay un promedio de 850 pacientes que podrían ser trasplantados de riñón.

Primer Trasplante

John Quevedo gerente de la Clínica los Rosales explicó como se hará el primer trasplante en el departamento de Risaralda. “Estamos trabajando en protocolos, organizando todo el grupo que van a participar de este proyecto. La intervención sería con un señor que necesita un trasplante renal. Esto es un hito que marca el cambio, será la apertura de un nuevo camino para salvar más vidas”.

En el mes de abril se llevaría a cabo el primer trasplante del departamento de Risaralda en la Clínica Los Rosales.

En Risaralda hay una lista de espera de 300 personas que requieren diferentes órganos.

 

Asamblea reconoció labor de la Clínica Los Rosales

En el marco de la celebración de los 40 años de la entidad, Los Rosales recibió un reconocimiento especial.

La Asamblea de Risaralda ofreció un sentido reconocimiento a la Clínica Los Rosales de Pereira por su labor de 40 años trabajando por la salud de todos los risaraldenses.

La clínica Los Rosales, representa calidad de vida para todo el departamento, generando más de 900 empleos directos, 350 indirectos y más de 200 proveedores mypimes y grandes empresas de la región.

La condecoración fue propuesta por el presidente de la Asamblea de Risaralda, Diputado Diomedes Toro Ortíz y la recibió el doctor Pablo Vela, presidente de la Junta Directiva de la Clínica Los Rosales.

 

 

Pablo Vela, presidente de la Junta Directiva de la Clínica Los Rosales quien recibió el reconocimiento.

 

 

Perfil del médico

La Clínica los Rosales ha tenido la fortuna de contar con un inmenso equipo de profesionales que a lo largo de estos 40 años han hecho que sea un referente en atención en salud para todo Risaralda; desde el año 1993 cuentan con un profesional que llegó para hacer grandes cosas y que con su carisma, liderazgo y profesionalismo ha ayudado a conducir este barco al mejor puerto.

Hoy con una vasta experiencia, una intachable hoja de vida, un perfil envidiable y 57 años de vida, el Dr Pablo Fernando Vela De los Ríos se ha encargado de inmortalizar su nombre en el libro de la historia de esta gran institución. Y es que son ya cerca de 30 años de dedicación al fortalecimiento y liderazgo de importantes programas al interior de la clínica, coordinando el equipo de neurocirugía, compartiendo su conocimiento con profesionales de la salud de diferentes partes del país y del continente, realizando cirugías de alta complejidad y al día de hoy realizando un papel importante como miembro activo de la junta directiva de la Clínica los Rosales.

Con estudios en medicina, neurocirugía, cirugía de columna, neuroncología, diversas publicaciones científicas en el campo de la salud, una amplia experiencia como neurocirujano en reconocidas instituciones a nivel nacional pero especialmente una calidad humana, valores y don de servicio únicos, llenan de orgullo a toda la institución al contar, conocer y compartir con este gran profesional y ser humano que goza del reconocimiento y afecto de muchas personas tanto al interior como exterior de la institución y con el cual esperan seguir escribiendo la historia de la clínica, cambiando la vida de miles de personas y mejorando la calidad de la salud del departamento.

Gracias Dr Pablo Vela por seguir siendo parte de esta gran familia, todo el equipo Clínica los Rosales se une en este pequeño homenaje.

 

Una oportuna y rápida intervención quirúrgica salva vidas

Un soplo en el corazón tenía detenido los sueños de Emmanuel Rodríguez Palomo de 5 años de edad.

Esta es la historia de un menor de edad quien sueña con ser bombero, este deseo no se verá interrumpido por la falta de un corazón, gracias a una atención de calidad Emmanuel podrá seguir con una vida normal.

Una sirena es lo primero que se escucha al entrar a la casa de Emmanuel, y es que uno de los mayores sueños de este pequeño es ser precisamente un bombero, por lo cual dentro de sus juguetes preferidos se encuentra un carro para apagar incendios. Su familia temía que tal vez dicha meta se viera interrumpida por una afección cardíaca que tenía el niño desde muy pequeño.

 

 

Emmanuel junto a su madre en la brigada de salud que se llevó a cabo semanas atrás.

 

 

 

La pandemia hizo que la situación en general comenzara a empeorar debido a que muchas citas, operaciones y otros procesos se vieron detenidos, esto también golpeó a Emmanuel ya que llevaba un año sin el seguimiento debido. Así lo narró su abuela María Gertrudis Palomo “Mi nieto nació con hidrocefalia, luego años más adelante le habían dicho que tenía un soplo en el corazón, pero por todo lo que ha sucedido con el Covid-19 durante todo el año pasado no lo atendieron, y a él cada vez se le dificultaba respirar, correr y realizar cualquier actividad de un niño de su edad”.

En Puerto Caldas

Y es que como por el azar del destino y tal vez un milagro, gracias a un jornada social que realizó la Clínica Los Rosales y La Gobernación de Risaralda en Puerto Caldas, se logró conocer la historia de Emmanuel, ahí precisamente estas entidades observaron que si este niño no era operado a tiempo su vida podría cambiar radicalmente, incluso morir.

“La responsabilidad social es muy importante, queremos siempre tratar de ayudar a las comunidades, sobre todo a las más vulnerables. Es así como con la jornada de Puerto Caldas, se logró atender a muchos niños, entre ellos Emmanuel, quien tenía una malformación cardíaca; con todo el equipo humano que tenemos en esta entidad pudimos operarlo. La intención es seguir con el programa de cirugía cardiovascular pediátrica, buscando a niños con estas enfermedades para diagnosticar a tiempo y evitar tragedias”, indicó el gerente de esta entidad el doctor John Quevedo.

 

 

La recuperación del menor ha sido satisfactoria, en la imagen se puede apreciar el tórax de Emmanuel.

 

 

La operación

Tal vez las imágenes que quedaron de esta operación a corazón abierto son de los elementos más impresionantes en esta aventura, pero sin duda alguna el mayor logro fue salvarle la vida a este pequeño. El doctor Gabriel Santiago, cirujano cardiovascular pediátrico fue una de las personas encargadas de esta operación, “abrimos el corazón de este chico, le colocamos un parche para reemplazar esa parte que no tenía, así logramos un equilibrio, y este órgano vital pueda volver a funcionar normal”.

Con este caso se abrieron las puertas para hacer muchas más campañas donde se pueda detectar a tiempo a chicos con diagnósticos de cardiopatía congénitas.

“Emmanuel fue un paciente muy interesante porque se encontró en una jornada, no había podido acceder al servicio de salud, le habían detectado un soplo pero hasta ahí iban. Le ayudamos con todos los requisitos, hicimos la corrección de su cardiopatología, sino se hubiera detectado a tiempo y operado rápidamente el niño hubiera podido morir. Esto resalta nuestra labor de ir a las casas de estos niños, y poder ayudarles a mejorar su salud”, dijo Mónica Duque, pediatra intensivista quien participó en esta intervención quirúrgica.

 

 

Equipo de trabajo de Los Rosales que visitó el corregimiento de Puerto Caldas donde se llevó a cabo la jornada de salud.

 

 

El progreso

Emmanuel, quien fue operado hace pocos días, ya se encuentra en su vivienda con su familia, y según su abuela Gertrudis hoy la tranquilidad volvió a su hogar, pues ahora este menor no solo puede dormir tranquilo, sino que también podrá luchar por ser uno de los mejores bomberos del país.

En menores de un año ésta cardiopatología representa la máxima causa de mortalidad infantil.

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