12 años conmemorando la Pereiranidad como símbolo de ciudad

El civismo que incubaron los abuelos desde su fundación en 1863, ha sido en diferentes épocas el motor de desarrollo de la ciudad. Unas veces a través de obras patrimoniales materiales, como la apertura de vías, hospitales, universidades, campos deportivos; y otras obras impulsando el patrimonio inmaterial, como en el caso de la emisora cultural, la banda del municipio, el himno de Pereira, obras que no solo han logrado perdurar sino que con el paso del tiempo funcionan cada vez mejor.

El civismo no ha mutado en Pereiranidad, porque su ADN es el mismo. Amor, sentimiento y espíritu es lo que abunda en el corazón del pereirano. Lo dice con maestría el escritor Germán Ossa: “Llevar en el corazón el abrazo cómplice de un amor infinito, por lo que un habitante de nuestro territorio hace para esperar nada a cambio, para lograr una vida mejor y más placentera con los que tenemos al lado.

Siendo el propósito del concejal Alonso Molina Corrales, resaltar la figura del poeta Luis Carlos González, quien representa el estado mayor del pereirano, a través de la poesía; Miguel Álvarez de los Ríos es quien ha sabido identificar el concepto, interpretando a los pereiranos, como seres que aman a su ciudad desde el corazón mismo de la Villa de Cañarte. Álvarez acuñó el término Pereiranidad: “Es consubstancial al ser del hombre pereirano, y no será posible extraérsela sin desgarrar su corazón”.

El pereirano es voluntarioso y desprendido cuando de ayudar se trata; ese espíritu de solidaridad seguro lo heredó de personas como Jorge Roa, Santiago Londoño, Gilma Gómez, el presbítero José Antonio Valencia, Francisco Polanco, Jaime Cortés, Gonzalo Vallejo, Lucy Tejada y de tantos otros que con capacidad de amor a la ciudad, lo dieron todo sin pedir nada a cambio.

Desde su fundación, Pereira se ha desarrollado con espíritu libertario; ese que le permite aceptar con tolerancia la libertad de cultos, el respeto por el contrario, la diversidad cultural y la integración étnica. Entender por ejemplo que en Pereira son respetadas todas las creencias y todas las organizaciones, que de una manera pluralista convergen cuando la ciudad convoca a causas cívicas, donde  todos sin excepción nos unimos para aceptar las tareas para hacer  de Pereira una mejor ciudad.

Cuando la idea logra ser convertida en  proyecto impregna el corazón y la conciencia del pereirano, perdura, como lo hace con su alma el presbítero José Antonio Valencia,  el mayor ícono del Deportivo Pereira, que desde un pedestal a la entrada del Estadio Hernán Ramírez vigila toda la ciudad, indicando que el civismo está vivo, como viva se mantiene la llama de la Pereiranidad desde que el Concejo decidió elevarla a la categoría de día cívico permanente.

 

 

 

 

 

 

Ejemplos íconos del civismo

Vale la pena resaltar el espíritu pereirano, cuando de defender una causa cívica o social se trata, llámese:

• Villa Olímpica

• Aeropuerto Internacional Matecaña

• Estadio Hernán Ramírez Villegas

• Liga Contra el Cáncer

• Tranvía

• 2500 lotes con servicios

• Emisora Cultural Remigio Antonio Cañarte

• Deportivo Pereira

• Megacable

• Juegos Nacional 1974

• Universidad Tecnológica de Pereira

• Centro de Convenciones Expofuturo

• Catedral de Nuestra Señora de la Pobreza

  Creación del Departamento de Risaralda, Sociedad de Mejorar Públicas, Zoológico Matecaña, etc.

 

En la Pereiranidad se expresa el libre pensamiento, la tolerancia hacía el otro, el respeto por la diversidad ideológica y religiosa, donde los valores, las costumbres y la solidaridad, se afianzan en el sentido de pertenencia de Pereira.

 

Luis Carlos González Mejía

En 1946 salió a la luz un libro de poesía titulado “Sibaté”, la primera obra del poeta mayor de la tierra Luis Carlos González Mejía, cuyas creaciones fueron musicalizadas por grandes compositores de la época, de manera muy especial, por Enrique Figueroa y José Macías.

Luis Carlos nació en Pereira el 26 de septiembre de 1908 en el hogar de Florentino González Mejía y Ana Francisca Mejía Jaramillo y sus primeros años se inició en su afición por hacer versos pero nunca aceptó que se le llamara poeta.

Aunque sólo estudió hasta cuarto de bachillerato, fue un completo autodidacta que se desempeñó desde barrendero de la Personería Municipal hasta gerente de las Empresas Públicas.

“Vecinita”, su primer bambuco compuesto en 1940, es un homenaje a una hermosa muchacha vecina del poeta, el cual marcaría el inicio de una larga lista de poemas que se han convertido en auténticas reliquias de la música colombiana. Por ejemplo “Aguardiente de caña”, “Ajena”, “Recuerdos”, “Antioqueñita”, “Besito de Fuego”, “Callecita morena”, “Caminos de Caldas”, “Compañero”, “Cansera”, “Muchachita parrandera”, “Amor montañero”, “Troncos secos”, “Fondas de ayer”, “Tarde”, “Trocha de lágrimas”, “La ruana”, “Los viejos”, “Mi casta”, “Sin palabras”, “Acuarela”, “Madre labriega”, “Paisaje”, y muchísimas otras más.

El poeta mayor participó en todas las grandes gestas de ciudad y en su honor se instituyó el Concurso Nacional del Bambuco, que llevó inicialmente su nombre, para mantener viva la pasión por este ritmo andino que le puso música a muchas de sus composiciones.

 

Un legado que vale la pena ser apropiado por las nuevas generaciones

 

A lo largo de los años, la capital de Risaralda se ha caracterizado y ha sido ejemplo a nivel nacional, por el civismo que ha logrado grandes transformaciones de ciudad.

Se entiende por civismo, el comportamiento de personas de una sociedad, que cumplen con sus deberes de ciudadanos, respeta las leyes y contribuye al bienestar de los demás miembros de la comunidad. El llamado Civismo Pereirano, se puede ubicar en tres períodos claramente identificados por hechos históricos: el primero, desde 1863, hasta 1904. El segundo, desde 1905 hasta 1951. El tercero desde 1952, hasta la creación del Departamento de Risaralda en 1967.

El espíritu del actuar colectivo como es la minga o el convite, tiene en este territorio un común denominador, extendido a otras obras de gran envergadura.

La pujanza de los pobladores que se destacan por el civismo latente y vocación de servicio, tiene como referente la obra del poeta pereirano Luis Carlos González Mejía, una de las mayores representaciones del amor del artista hacia la Perla del Otún.

Uno de los proyectos más emblemáticos de la ciudad de Pereira es el Megacable, recientemente inaugurado en el marco de la celebración de los 158 años de Pereira, un regalo que la Administración Municipal presentó para todos los ciudadanos, donde un porcentaje significativo de Pereiranos se verán impactado de manera positiva con este medio de transporte que marca un precedente en la movilidad de Pereira. Este sistema cuenta con 4 estaciones ubicadas en el barrio Las Brisas de la comuna Villa Santana, Universidad Tecnológica de Pereira, UTP, en el sector La Julita, Terminal de Transportes y finalmente en el parque Olaya Herrera.

El cable aéreo de transporte más largo de Colombia con 3.4 kilómetros, inició el proceso constructivo en la pasada administración municipal, cuyo costo ascendió a un valor de más de $130.000 millones, tendrán un impacto directo en los habitantes de la comuna Villa Santana, los estudiantes de la UTP y los viajeros que llegan o salen de la Terminal de Transportes. Y es que además de la reducción de los tiempos de traslado, también tendrá un atributo económico, ya que con un solo pasaje se podrá utilizar el Megacable, el Megabús y las bicicletas públicas.

Y si de amor y civismo se trata, es necesario hacer alusión a la Sociedad de Mejoras de Pereira, SMP, una entidad que desde 1925 ha realizado incansables labores por el desarrollo de Pereira y Risaralda en diferentes ámbitos, convirtiéndose en una entidad gestora, promotora y ejecutora de proyectos, planes y programas que propenden por el desarrollo cívico, social, cultural, económico y ambiental de la ciudad y el departamento.

La entidad se encuentra desarrollando el proyecto de transformación de El Vergel, un predio de su propiedad, a fin de convertirlo en un gran parque metropolitano para que todos los pereiranos y los visitantes tengan un espacio de aprovechamiento al aire libre, en el que desarrollen diferentes actividades de esparcimiento en el principal bosque urbano de la ciudad, el cual goza de una ubicación privilegiada, en todo el corazón de la Perla del Otún.

 

 

 

 

 

 

Patrimonio y legado

Siempre que el concepto de Pereiranidad expresa el sentir del pereirano, con anterioridad a su creación, los símbolos de la ciudad como el escudo y la bandera ya lo habían anunciado: el escudo simboliza los tres períodos que forman la prehistoria, la época colonial y la ciudad actual; la rana de oro simboliza la cultura Quimbaya; las diestras significan la unión, solidaridad y acción común que caracterizan las fuerzas sociales y morales de la ciudad; en la borda, dos gajos, uno de cafeto y otro de laurel, simbolizando la riqueza agrícola y la victoria de la ciudad para superar obstáculos.

La bandera utiliza para el triángulo central, un fondo amarillo subido y para los triángulos laterales el rojo escarlata; en el fondo amarillo va el gorro frigio de la libertad, el mismo que utilizaron los franceses en 1789, cuando destronaron el último bastión de la monarquía.

El papel de la mujer

Sin duda alguna la figura femenina en Pereira ha sido determinante en el crecimiento de ciudad, las gestas cívicas se han visto altamente impactadas por mujeres líderes que lucharon en proyectos que son toda una realidad y un emblema. Vale destacar la incidencia que en la actualidad tiene la mujer y lo que representa en diversos ámbitos en la construcción de ciudad.

 

Actividades conmemorativas 

La Alcaldía de Pereira llevará a cabo en el Corregimiento de La Florida, una serie de actividades con el fin de celebrar este día tan significativo para la ciudad y sus habitantes. Podrá disfrutar de los actos desde las 10:00 a.m. a 6:00 p.m.

Concierto Banda Sinfónica de Pereira y agrupaciones musicales de la región.

Muestras e intervenciones artísticas.

Feria Barai emprendimientos culturales y creativos.

Informe de gestión focalizado.

Conversatorios

 

Valores pereiranos

Entre ellos se destacan:

Hospitalidad

Civismo y participación social

Tolerancia

Vocación pacífica

Movilidad social

 

La Pereiranidad es un concepto sociológico, unido al espíritu y sentimiento de los pereiranos; entendido como el respeto a la diversidad étnica y cultural.

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