Ángel Gómez Giraldo

“Yo gozo con mujeres” puede afirmar cualquier hombre que las tiene como ensalada de frutas.
Y vaya que la mujer es su inspiración de chontaduro pues aman aún la que está ausente como lo hizo Neruda: “Me escuchas desde lejos y mi voz no te toca…”

 

Pero la canción de despecho se refiere a ellas en plural. Es que quien llora por una llora por todas las mujeres.
¡Ay maldito despecho! Tan áspero como el capacho de la mazorca seca.
Despecho, también indignación del hombre, más por lo que le falta que por lo que le sobra. Sufre el desprecio de la mujer.

 

Tal vez tenga razón el administrador de El Pavo, el único bar popular de Pereira donde los hombres bravos emborrachan las penas de amor con cerveza todavía barata, diciendo en confianza que el hombre despechado puede terminar loco o en el cementerio.

Explosivo
Les puedo contar que “Yo gozo con las mujeres”, es más que lo antes dicho, es el sentimiento explosivo de un muchacho bogotano que sacó los temas del corazón donde los tenía guardado para ponerlos en su primer álbum musical.

 

Su jefe de prensa, Gina Marcela Hurtado, fresa cultivada en la región del Eje Cafetero, no duda en señalar que Aristóteles es un artista popular que le apuesta a la música de despecho no para propinarle la puñalada mortal al corazón enamorado, sino para cicatrizarle heridas.

¿Quién es?
Pues ya se los dije, un joven intérprete bogotano.
Su nombre artístico es Aristóteles, largo nombre para un músico pero con un “apellido” que casa con el género de música que interpreta: Popular. Entonces tenemos que su nombre artístico completo es Aristóteles Popular”.

¿Y cómo es él?
Su imagen la podemos ver ahí en la carátula de su álbum musical sonriendo por la ventana del éxito que sin pensarlo se le vino ahora encima ya que las canciones están sonando en todas las emisoras musicales del país.
Vivaz con ojos de lebretillo y una sonrisa que le combina con su camisa estampada parece decirle a sus fans “Yo gozo con mujeres, ¿y ustedes?”

 

Y cómo no vas a saber “hombe” si las canciones del álbum, del compositor Gustavo Guzmán Marín, las interpretas con dolor del alma: “Yo gozo con mujeres”, Dos quereres, La cárcel solo la paga el pobre, Pare la misa padre, De tu amor no queda, Eres tú mi confidente, Por un despecho, Se pierde y se gana y Mi sueño.
Son 10 canciones que en la voz joven de Aristóteles Popular le hacen una cirugía de alto riesgo al corazón del hombre enfermo de amor puesto que es muy feo morir de amor.
Y pensar que según informó este diario, en lo que va corrido del año dos personas se han quitado la vida, quizás por desamor.

 

Mas los especialistas sostienen que, si se tiene una estructura psicológica sana nadie pierde la cabeza por amor y mucho menos se la quita.
En verdad Aristóteles es un nombre largo pero en el cantante se vuelve corto para quienes se han aprendido sus versos de amor hechos canciones.
Pero Aristóteles también se inspira y es el autor del séptimo tema del álbum: “Mi sueño”. Figura en este mismo trabajo musical “Yo gozo con mujeres”, producido por Wilson Latorre en los estudios de Latin Records.

 

¿Referentes musicales en su familia?

Mi papá empezaba cantando tangos en la cantina y terminaba en la casa para que la familia despertara a las 5:00 de la mañana, hora en que regresaba.
Recuerdo de la infancia que le sale del alma con una tristeza larga y una lágrima que lo obliga a utilizar pañuelo. El progenitor murió hace poco tiempo, a los 69 años de edad.

Pausa
Después de la pausa con el tamaño de la lágrima, sigue hablando del resto de la familia, y de nuevo la tristeza y una segunda lágrima: “Mi hermano menor falleció a los 29 años”… Muerte, vieja asquerosa que ha estado agazapada en la casa de Aristóteles.

 

“De verdad Ángel que fue viendo esa buscona tan cerca de mí que tomé la decisión de grabar un álbum musical y ser reconocido como artista antes de cumplir los 40 años.
Aristóteles así lo hizo porque no quiere que la muerte lo coja tan simple como un jugo de papaya sin azúcar.
No va a morir temprano porque en este país de tantas heridas sangrantes lo necesita para saber por quién derrama más sangre: por la infidelidad o por las víctimas de la guerra.
Del amor, de ese amor al que le canta este artista bogotano, ¿qué nos queda? La respuesta sale de sus labios: “De mi amor no queda nada”, segundo tema del álbum.
Mentira muchachos, del amor si queda, a veces la rabia.

 

Durante el lanzamiento de su primer disco en un bar de la capital del país, Aristóteles tan popular, tuvo un pálpito, el corazón que lo tiene bien grande porque es macho, machote, le advirtió: “No morirás temprano porque la diosa de la música te protege”.
Ojalá sea así como el despecho que enferma pero no mata.
El 2018 fue para Aristóteles un año en que ofreció conciertos y compartió con otros ídolos de la canción popular.

 

¿Y este año?
Recorreré todos los pueblos y ciudades de Colombia para dar a conocer mis canciones.

¿Pero saben qué? Aunque con 37 años este cantante de música popular no tiene heridas de amor en el corazón: “Amo y soy amado”.

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