Identificar pequeños detalles será garantía para su vida y la de sus seres queridos

En varias ocasiones hechos lamentables se dan por fallas mecánicas de los carros, ajeno a lo que pueda maniobrar un ser humano. De allí la importancia de conservar en el mejor estado posible de las pastillas y discos, y eso solamente se logra con mantenimiento oportuno.

Sean pastillas o zapatas, deben sustituirse cuando el material de fricción se agota o cuando se ve contaminado por alguna sustancia aceitosa. En caso de que produzcan ruidos durante el frenado, normalmente es porque en el momento del cambio no se sustituyeron las láminas antirruido, o los discos de freno presentan deformaciones, grietas en la superficie de contacto o su espesor está por debajo de su rango mínimo de uso.

Es recomendable sustituir las pastillas de freno cada 25.000 km, pero si el uso del vehículo transcurre principalmente en una zona de montaña, con muchas pendientes, o el vehículo se usa en exceso, hay que prestar atención especial. Ante la duda, hay que revisar que el espesor del material de fricción de la pastilla no sea inferior a 2 milímetros, al tiempo que es importante cambiar los discos de freno cada 3 cambios de pastillas.

¿Cómo elegir las pastillas de freno adecuadas?

Los compuestos o formulaciones que normalmente se usan hoy están clasificados en varias familias: Semimetálicas, Orgánicas y Low Metalic. Se deben elegir según el tipo de uso (servicio particular o público), porque cada compuesto está diseñado para proporcionar lo mejor, no solo en términos de rendimiento, sino en cuanto a desgaste, según Ichiban, especialista en frenos respaldado a nivel nacional.

Semimetálicas

Como su nombre lo indica, al material de fricción se le añade una fina cantidad de metal con el fin de mejorar su resistencia al calor y al desgaste. Dada esta característica, la frenada es mejor a cambio de un costo accesible. Este tipo de compuesto es el más recomendado para uso severo porque brinda alto kilometraje de vida útil.

Pastillas y discos de freno

Tipo cerámicas

El término cerámica se refiere a la característica que tienen algunos materiales que los hace resistentes al calor y a la corrosión. En el contexto del frenado automotor es de gran importancia porque hace las pastillas más resistentes, tanto a la temperatura como al desgaste, tal como se requiere en las carreteras de montaña de Colombia.

¿Cuándo cambiar discos y pastillas a la vez?

Un buen momento de cambiar este matrimonio es cuando el disco se ha sobrecalentado o cuando su desgaste ya lo hace necesario.

Cuando el sistema presente ruidos constantes al presionar el pedal de freno, normalmente es por un excesivo desgaste de las pastillas, lo que se puede traducir en daños en los discos de freno. Así mismo, si se presenta vibración en el pedal del freno o en el timón en el momento de frenar, es probable que los discos se hayan deformado y requieran cambio.

Líquido de frenos

Es muy importante mantener el nivel adecuado de líquido de frenos y que éste sea de calidad. Se debe cambiar cada 12 Meses (si es de calidad DOT3 / DOT 4) y cada 2 años o 50.000 km (si es DOT 5.1).

Calidad e idoneidad

Al tratarse de equipo de seguridad es imprescindible tener la certeza de que lo que se esté adquiriendo tenga los sellos internacionales de calidad (SAE, Sociedad Estadounidense de Ingenieros; OEM, fabricante de equipo Original; y EPA, Agencia Estadounidense del Medio Ambiente), así como el del cumplimiento del Reglamento Técnico colombiano.

¿Cuándo cambiar discos?

Los discos son esos rotores instalados en las ruedas sobre los cuales se apoyan las pastillas para frenar el vehículo. Estos componentes pueden ser macizos, ventilados y perforados, aunque los que mejor disipan la temperatura producto de la fricción son los ventilados. Por el uso normal se desgastan, pero existe un límite de seguridad que es importante respetar: una vez se han desgastado el 10% de su espesor original, es el momento de sustituirlos, así como cuando hacen vibrar el pedal del freno en el momento de aplicarlos.

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