Existen cientos de tipos de orejas y, según las razas, son de diferentes tamaños y formas. Los perros con orejas erguidas y en las que se ve el interior del oído se airean más, puesto que el oído está expuesto al aire, aunque también, según la circunstancia, pueden ensuciarse con muchísima facilidad.

Los perros con las orejas caídas, se ensuciarán menos con los agentes exteriores como la tierra o al restregarse en la hierba, pero debido a que no reciben la suficiente ventilación, tienden a ensuciarse y, como no se ven a simple vista, puede ser que si no se lleva un control rutinario en sus orejas, podría generar una grave otitis.

Ideal que sea frecuente
Limpiar las orejas dependerá de lo acostumbrado que esté y de lo revoltoso que sea el animal. Hay productos en los veterinarios y en las tiendas de animales que simplemente echándole unas gotas al perro en las orejas actúan como limpiador. Nunca utilice copitos ya que si esta limpiando el hueco auditivo y el canino se mueve, puede ocasionarle daño y dolor.

Si ve que las orejas están demasiado sucias, blancas, hinchadas o muy rojas, puede que tenga una infección en el oído y deberá llevarle al veterinario para que mediquen algún medicamento que lo alivie.

La capacidad auditiva de los perros es conocida por todos. Ellos pueden oír cosas que las personas no alcanzan a percibir y por eso el deber de mantener sus orejas limpias y saludables

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