Risaralda reclama: ¿por qué el Gobierno lo olvidó?

La más reciente alocución presidencial dejó una pregunta abierta en Risaralda: ¿qué pasó con el departamento en la distribución de las nuevas ayudas específicas anunciadas por el Gobierno Nacional?

Mientras el presidente Abelardo De la Espriella hizo referencia a medidas para territorios como Valle del Cauca y Quindío, Pereira y Risaralda no fueron mencionados de manera específica.

La ausencia generó preocupación en una región que continúa enfrentando las consecuencias del terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto. Aunque el Gobierno ya ha anunciado algunas medidas para los damnificados, entre ellas subsidios de arrendamiento de $1.050.000 mensuales durante tres meses y 908 mejoramientos de vivienda para la región, 261 de ellos en Pereira, con una inversión de $30.000 millones, las autoridades y sectores afectados consideran que la magnitud de la emergencia exige nuevos recursos y acciones.

Los Representantes a la Cámara

El representante a la Cámara por Risaralda, Durgues Espinoza, cuestionó la falta de protagonismo del departamento en la agenda nacional de reconstrucción y advirtió sobre la gravedad de la crisis económica que atraviesa la región.

“Para el caso de Risaralda, esto es un territorio arrasado”, afirmó el congresista, quien comparó la situación con un escenario desolado tras la emergencia.

Según Espinoza, un censo de la Cámara de Comercio registra 10.884 empresas afectadas, con pérdidas que podrían alcanzar los $400.000 millones, mientras cerca de 52.000 empleos estarían en riesgo. Uno de los datos que más preocupa es que apenas el 8 % de las empresas afectadas contaba con algún tipo de seguro.

El representante sostuvo que la crisis no se limita a las estructuras físicas del centro de la ciudad, sino que impacta a una zona de influencia que movilizaba cerca de dos millones de personas provenientes de 52 municipios. Por ello, planteó la creación de una zona económica y social especial que permita establecer beneficios tributarios durante los primeros años de la reconstrucción.

Entre las propuestas también mencionó alivios tributarios, incentivos para la adquisición de materiales y maquinaria, beneficios para hoteles y establecimientos de entretenimiento, además de un plan de reactivación estimado en $210.000 millones, destinado a apoyar el pago de nóminas, capital de trabajo, reparación de fachadas, inventarios y reubicación de negocios.

Otros actores que piden atención

La emergencia, de acuerdo con Espinoza, también golpeó con fuerza al sector cultural. Salas concertadas, escenarios y espacios de formación resultaron afectados, dejando a artistas y gestores culturales sin lugares para desarrollar sus actividades y, en muchos casos, sin ingresos.

El congresista propuso incluso incrementar los recursos destinados a cultura y deporte provenientes del impuesto al consumo de la telefonía celular, con el propósito de financiar parte de la reconstrucción de la infraestructura cultural y respaldar a los artistas afectados.

A esta problemática se suma el sector cafetero. Espinoza advirtió que el inicio de la cosecha representa otro desafío para Risaralda, debido a que muchos de los alojamientos utilizados por los recolectores resultaron afectados por el terremoto. El departamento tendría alrededor de 35.000 recolectores que requieren soluciones de alojamiento para la temporada cafetera.

“Una omisión imperdonable”

El también representante a la Cámara Fernando Arias Cardona calificó como “un olvido y una omisión imperdonable” que Risaralda no haya sido incluido en la intervención presidencial.

Para Arias, el presidente debería tener una visión completa de las consecuencias del terremoto, que van desde la atención humanitaria y psicológica hasta la reconstrucción de viviendas, instituciones educativas y de salud, además de la recuperación económica y el respaldo a pequeños comerciantes, trabajadores informales e industriales afectados.

El congresista pidió a los alcaldes, al gobernador de Risaralda y a los demás representantes del departamento elevar una voz conjunta ante el Gobierno Nacional y exigir medidas concretas más allá de los anuncios.

“La gente no vive de puros anuncios publicitarios ni titulares de prensa”, sostuvo Arias, al reclamar respuestas frente a las necesidades que persisten un mes después de la tragedia.

Arias anunció además que buscará promover una comunicación conjunta de la bancada risaraldense en el Congreso para solicitar al Gobierno Nacional que incluya al departamento dentro de las nuevas acciones de reconstrucción.

Desde el sector periodístico también surgieron cuestionamientos. La periodista Ángela María Villegas calificó como preocupante que la capital risaraldense no apareciera en la alocución presidencial, especialmente porque en la región se esperaba un anuncio relacionado con la recuperación tras el terremoto.

La discusión, sin embargo, no se centra únicamente en si Risaralda ha recibido o no ayudas. El interrogante principal es cuál será el plan integral de reconstrucción para el departamento y qué nuevos recursos llegarán para atender las necesidades que siguen creciendo.

A más de un mes del terremoto, Risaralda enfrenta el reto de pasar de la atención de emergencia a una etapa mucho más compleja: reconstruir viviendas, recuperar infraestructura, reactivar el comercio, proteger empleos y restablecer el tejido económico y cultural.

Por ahora, la ausencia del departamento en la última alocución presidencial mantiene abierta una pregunta que esperan responder las autoridades nacionales: ¿qué viene para Risaralda y por qué esta vez no fue mencionado?

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