Risaralda, 50 % de su territorio con cobertura vegetal 


De acuerdo con los registros de la Cárder, Risaralda es uno de los departamentos que hoy goza de la gran fortuna de tener el 50% de las 357.818 áreas de terreno que conforman el departamento con algún tipo de cobertura forestal, lo que garantiza la salud del suelo, el ciclo del agua, el clima y la calidad del aire.

El director general de la Cárder, Julio César Gómez Salazar menciona que la conservación de estas importantes áreas depende del cuidado y la conciencia de los risaraldenses: “desde la Cárder hemos venido haciendo un trabajo de fortalecimiento en educación ambiental para que nuestro departamento siga teniendo este tipo de fortunas como los son las 175 mil hectáreas en bosque, que aseguran nuestra sostenibilidad; por eso la invitación a todos es a que cuidemos de nuestro medio ambiente y valoremos el regalo que nos han dado”.

Son 175.619 hectáreas corresponden a dicha cobertura en bosques, en donde en más de la mitad predomina el tipo de bosque denso, lo cual resalta la dominancia del patrimonio forestal para el desarrollo y el ambiente del departamento, en especial en consideración a los tipos de coberturas que dominan dicha matriz y su ubicación.

El tipo de cobertura forestal que cubre principalmente el terreno, es el bosque denso, el cual es un conjunto de árboles de follaje cerrado en el cual las ramas superiores y las hojas forman un techo, de tal manera que la luz apenas alcanza a penetrar en el suelo. En el caso de Risaralda, los bosques densos representan el 54.7% (95.125 hectáreas), compuestos por comunidades vegetales de alto porte y cobertura en dosel, presentes principalmente en los municipios de Pueblo Rico, Mistrató, Belén de Umbría y Santa Rosa de Cabal, asociados especialmente a áreas protegidas tanto del nivel nacional como regional.

El segundo tipo corresponde a los bosques fragmentados, que son aquellos en donde se evidencia la transformación de un bosque continuo en unidades más pequeñas y aisladas entre sí, lo cual afecta el funcionamiento general de la flora y la fauna. En el departamento los bosques fragmentados representan el 31.5% (55.378 hectáreas) y están presentes, principalmente, en Mistrató, Quinchía y Santa Rosa de Cabal, con importantes necesidades en términos de restauración, con el fin de garantizar la continuidad de matrices de paisajes que garanticen la conectividad entre los diferentes bosques presentes en la región.

A estas categorías les siguen los bosques de galería y ripario, que son los bosques ligados a las riberas de un río, con 12.883 hectáreas, los bosques de guadua con 4.299, las plantaciones forestales 3.781, la vegetación secundaria o en transición 1.987 y el bosque andino 628 hectáreas.