Ante las dificultades de comunicación que todavía persisten después del terremoto, Q’hubo Pereira habilitó una plataforma gratuita y llevará al impreso las fotografías de personas desaparecidas relacionadas con Pereira y Dosquebradas.
El terremoto del 10 de agosto no solo dejó víctimas y graves daños en Pereira y Dosquebradas. También golpeó las comunicaciones. En Risaralda, 486 de 631 estaciones base móviles estuvieron fuera de servicio, una afectación del 77 %, según el balance de MinTIC. Aunque los operadores avanzan en la recuperación de las redes, todavía existen sectores y familias con dificultades para comunicarse.
La situación es especialmente compleja para quienes perdieron sus teléfonos entre los escombros o no tienen acceso permanente a internet. Para muchas familias, en medio de una emergencia de esta magnitud, la respuesta tampoco puede reducirse simplemente a comprar un nuevo equipo.
Por eso, Q’hubo Pereira, periódico popular impreso con circulación en Pereira y Dosquebradas, decidió llevar las búsquedas de la pantalla al papel. A través de la iniciativa Personas que buscamos, familiares pueden reportar gratuitamente a personas desaparecidas y autorizar la publicación de sus fotografías tanto en la plataforma digital como en las ediciones impresas del periódico.
El objetivo es que esos rostros lleguen también a calles, tiendas, barrios y hogares, incluidos aquellos lugares donde hoy la conexión es limitada o donde las personas no tienen acceso a un celular. La plataforma confirma además que la edición impresa de Q’hubo llega específicamente a Pereira y Dosquebradas.
En el mismo espacio se reciben aportes voluntarios para ampliar la capacidad de impresión y distribución de ejemplares con las fotografías de las personas buscadas. Las donaciones se destinan a impresión y circulación y no condicionan ni dan prioridad a ningún caso; reportar una persona continúa siendo gratuito.
La iniciativa puede encontrarse a través de ElDiario.com.co, QhuboPereira.co y la plataforma especial “Personas que buscamos” de Q’hubo Pereira.
En momentos en que una llamada puede no entrar y un mensaje puede no llegar, el papel vuelve a convertirse en una red de comunicación: una que recorre físicamente la ciudad y puede poner un rostro frente a la persona que tenga la información que una familia está esperando.


