“Pulgas insignificantes”: el mensaje de De la Espriella tras su choque con el Centro Democrático

El presidente electo afirmó que no responderá a los ataques, rumores y descalificaciones surgidos tras los recientes desencuentros entre su sector político y el Centro Democrático.

Las diferencias entre el presidente electo Abelardo de la Espriella y algunos sectores del Centro Democrático continúan generando controversia, pese a que la colectividad liderada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez se declaró partido de Gobierno.

Durante una alocución transmitida en la noche del domingo 26 de julio, De la Espriella aseguró que no permitirá que las críticas provenientes de distintos sectores lo aparten de las responsabilidades que asumirá a partir del próximo 7 de agosto.

El mandatario electo sostuvo que durante la campaña presidencial también enfrentó ataques, rumores y cuestionamientos que, según dijo, buscaban distraerlo del propósito que le habían encomendado los colombianos. Por esa razón, aseguró que mantendrá la misma estrategia: ignorar las polémicas y concentrarse en la preparación de su administración.

De la Espriella manifestó que, en lugar de contestar insultos o descalificaciones, continuará recorriendo el país, escuchando las necesidades de las comunidades y planteando soluciones. Agregó que no dedicará tiempo a controversias que, a su juicio, no contribuyen a resolver los problemas nacionales.

Sin embargo, al finalizar su intervención lanzó una frase que fue interpretada como una indirecta al expresidente Uribe y a dirigentes del Centro Democrático que recientemente han cuestionado decisiones del gobierno entrante.

El futuro mandatario recordó una expresión atribuida al dirigente conservador Gilberto Alzate Avendaño, según la cual “las pulgas tienen el insignificante derecho de picar a los leones”. Después adaptó la comparación a su propia figura política y señaló que los tigres no deben detener su marcha por ese tipo de ataques.

Choque por la presidencia del Senado

El mensaje apareció después de varios desencuentros entre el sector de De la Espriella y el uribismo. Uno de los principales episodios ocurrió durante la elección del presidente del Senado para el primer año de la nueva legislatura.

De la Espriella respaldó al congresista Alfredo Deluque para ocupar el cargo, mientras que el Centro Democrático postuló a Honorio Henríquez. Finalmente, Henríquez se impuso en la votación con el respaldo del uribismo, algunos integrantes de partidos tradicionales y sectores del Pacto Histórico.

El resultado fue interpretado como una derrota política para el presidente electo y evidenció las dificultades para alcanzar un acuerdo con el Centro Democrático, que constituye una de las bancadas más importantes dentro de la coalición que respaldaría al próximo Gobierno.

Antes de la votación, Uribe había manifestado reparos frente al apoyo entregado por De la Espriella a Deluque. Posteriormente, el exmandatario pidió a los integrantes de su colectividad mantenerse atentos ante los ataques provenientes de personas cercanas al presidente electo.

Utilizando otra metáfora, Uribe señaló que, si el “Tigre” intentaba acabar con el Centro Democrático, los miembros de la colectividad tendrían que defenderse “como abejas”. La declaración aumentó el enfrentamiento verbal entre dirigentes e influenciadores vinculados con los dos sectores políticos.

El Centro Democrático mantendrá su independencia

El director del Centro Democrático, Gabriel Vallejo, aclaró que la colectividad continuará siendo partido de Gobierno, pero advirtió que no aceptará presiones y conservará su autonomía para deliberar y expresar desacuerdos.

Las tensiones también aumentaron después de que dirigentes uribistas cuestionaran algunos nombramientos anunciados por De la Espriella, así como la influencia que tendrían figuras cercanas a su campaña dentro de la nueva administración.

Pese a las diferencias, el respaldo del Centro Democrático será determinante para que el gobierno entrante consolide mayorías en el Congreso. La bancada uribista ya acompañó la propuesta de trasladar la ceremonia de posesión presidencial fuera de Bogotá, votación en la que De la Espriella consiguió un amplio respaldo en el Senado.

Por ahora, el presidente electo ha insistido en que no responderá directamente a los cuestionamientos. No obstante, su referencia a las “pulgas” y los “tigres” dejó en evidencia que la relación con el uribismo atraviesa un momento de tensión, a pocos días de comenzar el nuevo Gobierno.

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