Pilar Salcedo Jiménez
Un mes después del terremoto que sacudió a Pereira, la memoria volvió a uno de los lugares que quedaron marcados por la tragedia. En la carrera 8 con calle 15, donde se encontraba el antiguo edificio Hotel Dibeni, la Policía Metropolitana de Pereira realizó una ofrenda floral en homenaje a las víctimas del sismo ocurrido a las 7:34 de la mañana.

El acto estuvo acompañado por un momento de silencio y reflexión en memoria de quienes perdieron la vida y de sus familias, que desde aquel día enfrentan la ausencia y las consecuencias de una tragedia que transformó la ciudad.
En este mismo escenario también fue reconocida la labor de cerca de 2.500 policías que, desde los primeros minutos de la emergencia, permanecieron en las calles atendiendo la situación, auxiliando a personas en riesgo, acompañando los procesos de demolición y contribuyendo a mantener la seguridad en medio de los escombros y las estructuras afectadas.

“Hoy rendimos homenaje a las víctimas, pero también exaltamos la labor de nuestros policías, quienes no han parado de trabajar día y noche desde aquel momento”, señaló el coronel Óscar Leonel Ochoa Sánchez, comandante de la Policía Metropolitana de Pereira.
El oficial también envió un mensaje a las familias que perdieron a sus seres queridos y aseguró que la institución continuará acompañándolas durante el proceso de recuperación.
La ofrenda floral se convirtió así en un acto que trascendió lo ceremonial. Fue un momento para recordar los nombres, las historias y las vidas que quedaron atrás, pero también para reconocer a quienes estuvieron en primera línea durante las horas más difíciles.
Un mes después, Pereira continúa enfrentando las huellas que dejó el terremoto. Hay edificaciones que deben ser reconstruidas, sectores que buscan recuperar su actividad y familias que todavía intentan retomar su vida cotidiana.
Pero en medio de la reconstrucción permanece la memoria.
La ciudad recuerda a sus víctimas y reconoce el trabajo de quienes, desde diferentes frentes, han acompañado la emergencia. Porque reconstruir Pereira no significa únicamente levantar nuevamente sus edificios y recuperar sus calles: también significa mantener vivos los recuerdos de quienes ya no están.
A un mes de aquel 10 de agosto, Pereira mira hacia adelante, pero sin olvidar lo ocurrido.
Porque una ciudad también se reconstruye cuando recuerda.
Las víctimas
Bajo los escombros del Hotel Dibeni, murieron siete personas.
Juan Felipe Giraldo, Juan Fernando Rodríguez, Miguel Ángel Fernández, Ana Victoria Mejía, Giovanny Humberto Jiménez, María Elvia Ruiz y Cinthia Ortega.


