La víctima fue encontrada sin vida en el pabellón 13 mientras visitaba a un interno. El Ministerio de Justicia exigió explicaciones al Inpec y ordenó revisar los protocolos de seguridad, incluidos los mecanismos de alerta durante las visitas íntimas.
Una mujer murió de manera violenta mientras realizaba una visita a un recluso en la cárcel La Modelo de Bogotá, en un caso que ya es investigado por la Fiscalía General de la Nación y la Policía y que llevó al Gobierno Nacional a ordenar una revisión de las condiciones de seguridad dentro de los establecimientos penitenciarios.
Los hechos ocurrieron el sábado 22 de agosto de 2026, aproximadamente a las 12:30 del mediodía, en el pabellón 13 del centro carcelario. De acuerdo con la información preliminar suministrada por el Inpec al Ministerio de Justicia, la visitante fue encontrada sin signos vitales y el interno al que había ingresado a visitar manifestó ser responsable de lo sucedido.
Tras conocerse el caso, el hombre fue aislado inmediatamente mientras las autoridades adelantaban los actos urgentes y comenzaban la recopilación de elementos que permitan establecer exactamente cómo ocurrió la muerte.
Hasta el momento, no han sido divulgadas oficialmente las identidades de la víctima ni del interno señalado, y tampoco se ha informado de manera pública cuál fue el mecanismo utilizado para causarle la muerte.
MinJusticia exige informe al Inpec
El ministro de Justicia, Iván Cancino, solicitó al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario un informe detallado sobre las circunstancias del caso y ordenó revisar de manera inmediata los protocolos establecidos para las jornadas de visita.
La revisión no se limitará a determinar qué ocurrió en La Modelo. El Ministerio anunció que serán evaluadas las condiciones de seguridad existentes durante las visitas ordinarias e íntimas, así como la capacidad de reacción del personal penitenciario cuando se presenta una situación de riesgo.
Entre los puntos que deberán ser examinados se encuentran la existencia y funcionamiento de botones de pánico y otros mecanismos de alerta, los procedimientos para solicitar ayuda y los tiempos de respuesta de los funcionarios encargados de la vigilancia.
También se revisarán específicamente las medidas destinadas a proteger a las mujeres privadas de la libertad y a aquellas que ingresan como visitantes a los centros penitenciarios del país.
¿Podría investigarse como feminicidio?
Aunque diferentes informaciones han planteado la posibilidad de que el crimen sea investigado bajo la figura de feminicidio, por ahora no existe una calificación jurídica definitiva divulgada por las autoridades.
Será la Fiscalía General de la Nación la encargada de determinar, a partir de las circunstancias del caso, la relación entre la víctima y el interno y los elementos encontrados durante la investigación, qué delito deberá ser imputado al eventual responsable.
El Ministerio de Justicia rechazó el hecho y advirtió que los establecimientos penitenciarios no pueden convertirse en espacios donde las normas y la protección a la vida dejen de aplicarse.
“Las cárceles no son territorios sin ley y quien resulte responsable deberá enfrentar todo el peso de la justicia”.
La cartera también señaló que la violencia contra las mujeres, incluido el feminicidio, no puede ser tolerada y aseguró que los resultados de la revisión servirán para adoptar nuevas acciones dirigidas a evitar que episodios similares vuelvan a ocurrir.
Otro caso durante una visita carcelaria
El episodio ocurrido en Bogotá se registra menos de un mes después de otro hecho que generó interrogantes sobre la seguridad durante este tipo de encuentros.
El pasado 30 de julio, dos personas privadas de la libertad fueron encontradas muertas dentro de una celda de la cárcel de Picaleña, en Ibagué, durante una jornada de visita íntima.
Las víctimas fueron identificadas como Jhon Emerson Muñoz Guerrero y Mariana Muñoz Vega. Las circunstancias de esas muertes también quedaron bajo investigación.
El nuevo caso en La Modelo pone nuevamente bajo la lupa los controles aplicados durante las visitas carcelarias, especialmente en espacios donde existe privacidad entre internos y visitantes.
Mientras la Fiscalía y la Policía buscan esclarecer la muerte de la mujer, el Inpec deberá explicar cuáles eran las medidas de vigilancia disponibles en el pabellón 13 y si existían mecanismos que hubieran permitido advertir o atender oportunamente una situación de peligro.
La investigación determinará ahora las responsabilidades penales, mientras el Ministerio de Justicia deberá establecer si lo sucedido revela fallas que obliguen a modificar los protocolos de seguridad en las cárceles del país.


