La propuesta contempla suspender durante al menos 12 meses el pago de capital e intereses, ampliar plazos y abrir nuevas líneas de financiación para recuperar cultivos, ganado e infraestructura productiva.
El Gobierno nacional pidió al sector financiero adoptar alivios extraordinarios para campesinos, ganaderos y transformadores de alimentos golpeados por el terremoto del 10 de agosto y por los efectos del fenómeno de El Niño.
El ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Indalecio Dangond, envió una comunicación a Asobancaria en la que propone, entre otras medidas, congelar durante mínimo 12 meses el capital y los intereses de los créditos agropecuarios correspondientes a productores ubicados en las zonas declaradas en emergencia.
La solicitud fue remitida el 24 de agosto al presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón, con el propósito de que el gremio coordine con las entidades financieras un programa especial dirigido a quienes han sufrido pérdidas productivas como consecuencia de las dos emergencias.
No sería solamente congelar las cuotas
La propuesta del Ministerio va más allá de suspender temporalmente los pagos.
También contempla un reperfilamiento de las deudas, que permitiría modificar las condiciones actuales de los préstamos para dar mayor capacidad de recuperación a los afectados.
Entre las alternativas planteadas aparecen la ampliación de los plazos, periodos de gracia para el pago de capital, rediferimiento de cuotas que ya estén vencidas y mecanismos para normalizar los reportes de riesgo de los productores.
Otro punto solicitado es que las reestructuraciones no provoquen automáticamente un deterioro en la calificación crediticia de los beneficiarios, una situación que podría dificultarles posteriormente el acceso a nuevos recursos del sistema financiero.
Nuevos créditos para recuperar la producción
El Ministerio también considera necesario que los productores tengan acceso a dinero fresco para volver a poner en funcionamiento sus actividades.
Por eso pidió estudiar retanqueos y nuevas líneas de capital de trabajo, cuyos recursos podrían utilizarse para recuperar cultivos afectados, reponer inventarios pecuarios, reparar instalaciones productivas, comprar insumos y alimentos para los animales o reactivar plantas de transformación agroindustrial.
La cartera de Agricultura sostiene que el objetivo es evitar que familias rurales que perdieron parte de su capacidad productiva tengan que destinar inmediatamente sus ingresos al pago de obligaciones financieras, sin contar primero con recursos para volver a producir.
El Niño aumenta la preocupación
A los daños ocasionados por el terremoto se suma el panorama climático.
De acuerdo con la comunicación enviada al sector financiero, el Ideam ha advertido que las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño podrían prolongarse hasta el primer trimestre de 2027, aumentando los riesgos para diferentes actividades agropecuarias.
Entre las posibles consecuencias están una reducción de la productividad pecuaria, mayores costos para alimentar el ganado y una menor disponibilidad de agua tanto para sistemas de riego como para consumo animal.
El sector agropecuario ya venía preparándose frente a ese escenario. En mayo, MinAgricultura anunció $67.272 millones para subsidiar seguros agropecuarios, con coberturas de hasta el 85 % del costo de la prima para pequeños productores.
Posteriormente, el 5 de agosto, la cartera lanzó junto con Finagro, La Previsora y el PNUD un piloto de seguro por $9.625 millones, destinado a proteger a más de 14.000 pequeños productores de bajos ingresos frente a eventos climáticos severos.
Buscan evitar una ola de morosidad en el campo
Desde el Ministerio advierten que los alivios no solamente tendrían un componente social, sino que también podrían proteger al propio sistema financiero.
La tesis de la cartera es que conceder periodos de recuperación antes de que los productores entren en mora podría evitar un deterioro masivo de la cartera agropecuaria y permitir que las explotaciones rurales continúen generando empleo y alimentos.
Dangond señaló en la comunicación que, ante una situación extraordinaria, el crédito puede terminar convirtiéndose en una carga adicional para quienes lo perdieron todo o, por el contrario, servir como instrumento para poner nuevamente en marcha las unidades productivas.
La medida todavía no está aprobada para todos los créditos
Un aspecto importante es que la congelación por 12 meses es, hasta ahora, una solicitud del Ministerio de Agricultura a Asobancaria y a las entidades financieras, por lo que no significa que todos los créditos agropecuarios hayan quedado automáticamente suspendidos.
Será necesario conocer la respuesta del sector bancario y las condiciones que se establezcan para determinar quiénes podrán acceder, qué entidades se sumarán, cuáles obligaciones serán cubiertas y qué documentación deberán presentar los afectados.
En paralelo, existen herramientas de Finagro para normalizar cartera, entre ellas la reestructuración y consolidación de pasivos cuando las actividades agropecuarias se ven afectadas por situaciones de fuerza mayor.
Tolima tendrá medidas adicionales
El Gobierno también prepara acciones específicas para los productores del Tolima afectados por los graves incendios forestales registrados durante las últimas semanas.
Entre ellas se encuentra el congelamiento de cartera e intereses para familias con obligaciones en el Banco Agrario, al menos hasta diciembre, así como ampliaciones de plazo, menores amortizaciones y acceso a nuevo capital de trabajo.
Además, se anunciaron centros para distribuir pacas de heno destinadas al ganado y recursos para instalar pozos profundos, motobombas, paneles solares y sistemas de conducción de agua que permitan recuperar la producción de pastos y maíz para ensilaje.
La petición a los bancos se convierte así en otra de las medidas con las que el Gobierno busca enfrentar las consecuencias económicas que el terremoto y las condiciones extremas asociadas a El Niño están dejando sobre el campo colombiano, en un momento en el que miles de productores necesitan recursos no solo para pagar sus deudas, sino principalmente para volver a producir.


