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lunes, mayo 27, 2024

Lo que se sabe del ataque a la instalación militar en Cali

El ataque contra una instalación militar en la ciudad colombiana de Cali, que afectó dos viviendas pero afortunadamente no causó víctimas, ha sido atribuido a facciones disidentes de las FARC por las autoridades militares.

Según el general Erik Rodríguez Aparicio, comandante del Comando Conjunto Número 2, el ataque ocurrió el jueves por la noche cuando miembros del grupo armado «de manera demencial y cobarde, detonaron un vehículo cargado con un sistema improvisado para lanzar cilindros en una zona residencial de Cali, frente al muro del cantón militar de Pichincha».

El objetivo principal del ataque, según se informó, eran «las viviendas militares de la institución, pero afectaron a una residencia privada fuera del cantón, otra dentro del cantón y también lanzaron un cilindro dentro de la escuela donde estudian los hijos de oficiales y suboficiales», el cual afortunadamente no explotó.

El general Rodríguez enfatizó que este «ataque demencial» estaba claramente dirigido hacia «la población civil desarmada, hacia las familias del personal militar que vive en el cantón militar de Pichincha».

Además, afirmó que el ataque fue una respuesta «a las operaciones contundentes llevadas a cabo en los últimos doce días en los departamentos de Cauca, Nariño y Valle del Cauca contra el Estado Mayor Central (EMC) y contra la Segunda Marquetalia», dos facciones disidentes de las antiguas FARC.

Según informes oficiales, el alcalde de la ciudad, Alejandro Eder, confirmó que ninguno de los cinco artefactos explosivos logró detonar, ya que fueron desactivados por las autoridades en el momento de la emergencia. Sin embargo, dos viviendas resultaron afectadas: una residencial y otra dentro del cantón.

El mayor general Erik Rodríguez, comandante del Comando Conjunto No. 2 del Ejército, detalló que los atacantes utilizaron un vehículo con un sistema artesanal de lanzamiento de cilindros, colocándolo frente a la muralla del cantón militar. Tres cilindros cayeron dentro del recinto, uno en la cancha del colegio militar y los otros dos cerca de las viviendas. Rodríguez afirmó que el ataque estaba dirigido a la población civil inerme y a las familias de los militares.

El mandatario local indicó a varios medios que el ataque fue llevado a cabo por disidencias, coincidiendo con lo informado por el Ejército. «Desde que se dio el rompimiento del cese al fuego con el grupo Jaime Martínez teníamos presupuestado que esto podía ocurrir», mencionó.

En respuesta al acto de violencia, la alcaldía anunció un aumento en la recompensa por información sobre los responsables, pasando de $20 a $50 millones. Mientras tanto, la Fuerza Pública desplegó toda su capacidad de inteligencia para identificar a los perpetradores.

El alcalde Eder reafirmó el compromiso de la ciudad con la seguridad y la paz, declarando: «El terrorismo no nos va a doblegar. Lo hemos superado antes y lo venceremos nuevamente.» Por su parte, la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, expresó su apoyo al Ejército y llamó a la unión institucional para combatir la violencia.

El gobierno nacional, que está comprometido en negociaciones de paz con el EMC, suspendió el mes pasado el cese al fuego bilateral con ese grupo en esos tres departamentos luego de un ataque de disidentes contra una comunidad indígena que resultó en una mujer muerta y dos heridos.

Tras la reanudación de las operaciones militares en estos tres departamentos del suroeste del país, varios guerrilleros tanto del EMC como de la Segunda Marquetalia han sido muertos o capturados por el Ejército en las últimas dos semanas.

Además, el Ejército informó que un infante de Marina resultó herido anoche por una granada lanzada por desconocidos contra una instalación militar en Tumaco (Nariño).

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