El Hospital San Pedro y San Pablo realizó por primera vez dos cirugías de columna a pacientes mayores de 50 años. El procedimiento marca un avance en la atención de mayor complejidad en La Virginia y busca reducir el desplazamiento de pacientes hacia Pereira.
Durante años, para muchos habitantes del occidente de Risaralda acceder a determinados servicios especializados de salud ha significado desplazarse hasta la capital.
Esa realidad comenzó a cambiar en septiembre, cuando el Hospital San Pedro y San Pablo realizó por primera vez dos cirugías de columna, un procedimiento que hasta ahora no hacía parte de su experiencia quirúrgica.
Los procedimientos
Las intervenciones fueron practicadas a dos mujeres mayores de 50 años que presentaban daños en los discos de la columna.
De acuerdo con Joan Sebastián Cardona Vanegas, gerente del hospital, ambas cirugías tuvieron resultados satisfactorios y las pacientes permanecieron bajo seguimiento médico después de los procedimientos.
Más allá de las dos operaciones, el hecho representa un paso en el propósito de convertir al centro de salud del municipio en un punto de referencia para los servicios especializados en el occidente del departamento.
La apuesta de la institución es que los habitantes de municipios como La Celia y otras zonas cercanas puedan resolver una mayor cantidad de necesidades médicas sin tener que asumir el desplazamiento hasta la capital risaraldense.
“Estamos intentando romper el paradigma de que los pacientes del occidente de Risaralda necesariamente deben trasladarse a Pereira para recibir atención especializada”, explicó el directivo.
Ampliar la capacidad instalada
El hospital trabaja además en ampliar el número de consultorios y fortalecer la oferta de medicina especializada, con la expectativa de que esto permita aumentar progresivamente los procedimientos quirúrgicos.
El avance no se limita a la cirugía de columna. Según Cardona Vanegas, en septiembre, su entidad de salud también realizó su primera jornada de cirugía vascular, ampliando el tipo de procedimientos especializados que pueden desarrollarse directamente en La Virginia.
“Estas experiencias evidencian la capacidad del talento médico y de la infraestructura disponible para asumir procedimientos de mayor complejidad”, contó el gerente.
El reto financiero
El crecimiento de estos servicios ocurre en medio de una situación financiera que impone límites.
Cardona Vanegas explicó que una cirugía de columna puede representar para el hospital un costo cercano a los $70 millones, mientras que el margen que deja el procedimiento es considerablemente menor.
Por esta razón, aunque existe la intención de repetir la jornada, la institución contempla realizar una o dos jornadas adicionales durante lo que resta de 2026.
El escenario financiero es uno de los principales retos.
Según la gerencia, el hospital acumula obligaciones cercanas a los $8.500 millones y las deudas de las EPS rondan los $24.000 millones, de los cuales aproximadamente $18.000 millones corresponderían a cartera considerada cobrable.
La institución, pese a este panorama, “mantiene actualmente la atención a las diferentes EPS para evitar que los pacientes tengan que buscar servicios fuera de La Virginia”, dijo el funcionario.
El gran desafío
La apuesta, entonces, va más allá de realizar dos cirugías.
El desafío para el San Pedro y San Pablo es lograr que la capacidad instalada y el personal especializado permitan consolidar una oferta médica que responda a las necesidades de una población que trasciende las fronteras del municipio de La Virginia y llegar incluso a municipios de otros departamentos.
Para ello, uno de los próximos objetivos “es habilitar un segundo quirófano, una medida que permitiría aumentar la disponibilidad de tiempo quirúrgico y abrir espacio para nuevos procedimientos”, indició Cardona.
Y agregó que: “La institución estudia trasladar algunas actividades que actualmente se realizan en el quirófano a una sala de procedimientos habilitada”.
Así, las dos primeras cirugías de columna realizadas en La Virginia se convierten en algo más que un registro médico: son el punto de partida de una disputa por acercar la atención especializada a los territorios y evitar que la distancia hacia la ‘Perla del Otún’ siga siendo una barrera para los pacientes del occidente de Risaralda.


