La obra que está transformando la cultura en Santa Rosa de Cabal

Por Óscar Osorio Ospina

Después de diez años de construcción y a punto de engrosar el listado de los “elefantes blancos”, la acción de Comfamiliar Risaralda está convirtiendo este teatro en el eje de una nueva dinámica cultural y económica tanto de Santa Rosa de Cabal como de todo el departamento.

En sólo seis meses de este año, el Teatro José Jorge López de Santa Rosa de Cabal ha sido escenario de unos 15 eventos culturales y artísticos que han reportado una asistencia superior a las 36.000 personas. Pero más que eso, esta edificación que pasó por manos de tres administraciones y estuvo a punto de convertirse en otro “elefante blanco”, es ahora el punto de partida de una extraordinaria transformación cultural de este municipio que se replicará en las demás poblaciones del departamento y que está dinamizando también la economía local.
Al punto que los días en que el teatro ofrece funciones o presentaciones musicales, por ejemplo, los establecimientos comerciales de los alrededores de la plaza de
Las Araucarias han extendido sus horarios de servicios hasta la medianoche para aprovechar la masiva presencia de espectadores.
Esta transformación se logró gracias a la intervención de Comfamiliar Risaralda, en momentos en que el teatro ya terminado estaba en una especie de limbo sobre qué entidad debía hacerse cargo de su administración y operación. Para entender el asunto, hay que retroceder la película unos diez años atrás.
Un poco de historia
El teatro municipal, bautizado José Jorge López en homenaje a un santarrosano que fue uno de sus principales promotores, se levanta en la esquina de la calle 23 entre carreras 15 y 16, frente a la plaza de Las Araucarias, donde antes funcionó una parte del Instituto Tecnológico de Santa Rosa, sede Colegio de Jesús.
El escenario tiene un aforo de 540 sillas y una dotación de audio y video que le permite la realización de proyecciones de cine y eventos artísticos, bien sea teatro o musicales, pero será objeto de una necesaria modernización tecnológica que lo dejará en capacidad de albergar hasta un musical estilo Broadway, según lo expresó el director administrativo de Comfamiliar Risaralda, Lucas Ignacio Arbeláez. Los primeros pasos de la obra se dieron en el segundo mandato del gobernador Carlos Alberto Botero, cuando se comenzó a gestar la idea de dotar a Santa Rosa de Cabal de un teatro a la altura de su actividad cultural. En agosto del 2015, mediante la resolución No. 164, se adjudicó la Licitación Pública SI-LP-14-2015, para la construcción de primera etapa a Gabriel Roberto Patiño Téllez, con la interventoría de Consultores Limitada. Dicho contrato se liquidó y en noviembre del 2017 se entregó un segundo contrato al Consorcio Obras Construcción el cual requirió dos prórrogas y para terminar la obra se adjudicó un tercero al Consorcio Teatros.
En suma, pasaron diez años y tres administraciones departamentales para concluir una obra que terminó costando más de $12.000 millones. Y aunque no estaba aún en condiciones de ser puesto en servicio, fue inaugurado simbólicamente en noviembre de 2023, por el gobernador Víctor Manuel Tamayo y el alcalde de Santa Rosa, Rodrigo Toro. Le correspondió al actual gobernador Juan Diego Patiño Ochoa concluir la obra, la cual iba a ser entregada para su administración y operación a la Alcaldía de Santa Rosa de Cabal, como era lógico, pero esta iniciativa chocó con la reticencia de la administración municipal. El costo final fue de $19.000 millones.
Comfamiliar, la salvación
En ese escenario y como una tabla de salvación para evitar que el teatro terminara engrosando el libro de los “elefantes blancos”, apareció en el escenario Comfamiliar Risaralda que asumió su manejo en comodato, con el fin de convertirlo en el eje de una audaz propuesta pedagógica y recreativa alrededor del teatro, el cine y las artes escénicas en general, indicó su director administrativo Lucas Ignacio Arbeláez.


La inauguración del teatro, esta vez sí en serio, se dio el 31 de marzo de este año con la obra Requiem de Mozart. El escenario opera los días jueves, viernes y sábado con una única función, pero también sirve de recinto para eventos sociales y comunitarios. Según las cuentas del director de Comfamiliar, hasta ahora se han realizado allí eventos artísticos y culturales que han reunido a más de 36.000 espectadores, muchos de ellos provenientes de otros municipios. En el inmediato futuro, el teatro será objeto de intervenciones físicas y locativas, para albergar también las Jornadas Complementarias, que consiste en llevarle a los niños lectura y acompañarlos en las jornadas complementarias de alimentación que se dan después de clases. “Ese ejercicio lo estamos cruzando con una actividad económica de Comfamiliar que es Café Consotá, que se ha convertido en un referente para la venta de café, tipo cafetería o Starbucks o Juan Valdéz, donde ofrecemos café producido por el parque recreacional Consotá, que es una de nuestras marcas, en pequeño, mediano y gran formato”, anotó Arbeláez.
En consecuencia, los asistentes al teatro van a encontrar en el lobby, los mezanines y los locales externos, café-libros donde los niños pueda hacer actividades de lectura en espacios apropiados para ello, todo eso atado a un entorno donde la comunidad se pueda encontrar y juntarse unos a otros.
Artes Escénicas
Pero la intervención de Comfamiliar Risaralda tiene un componente de mucho más ambicioso. Se trata de la Unidad de Desarrollo Cinematográfico y Audiovisual que tiene como piedra angular la constitución la escuela de artes escénicas, la cual ofrecerá formación en todos los componentes de la cadena de cine y televisión, con costos subsidiados hasta en un 100% para los afiliados en la categoría A.

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