El Eje Cafetero se abre paso a través de la Cordillera Central 

El Gobierno colombiano inauguró ayer un complejo de obras de infraestructura que permitirá poner completamente en servicio el túnel de La Línea, fundamental para agilizar el transporte terrestre de pasajeros y carga entre el centro y el suroeste del país.

El llamado Cruce de la Cordillera Central incluye 60 obras construidas a lo largo de 30 kilómetros entre los departamentos de Quindío y Tolima para salvar los obstáculos geográficos de esa cadena montañosa y así recortar el tiempo de viaje entre Bogotá y ciudades como Cali o el puerto de Buenaventura, en el Pacífico.

La ministra de Transporte, Ángela María Orozco, detalló que el Cruce de la Cordillera quedó habilitado con 60 estructuras, de las cuales 25 son túneles, 31 viaductos y tres intercambiadores que permitirán cruzar el alto de La Línea en solo 30 minutos por una carretera de doble calzada, viaje que antes tardaba dos horas.

El Presidente Iván Duque, aseguró que con las obras dadas al servicio hoy se beneficia el turismo y el comercio, dos sectores «claves en la reactivación económica». Con la megaobra, añadió el jefe de Estado, se da un impulso a la «economía, la competitividad, mejora la movilidad y demuestra que no hay barreras cuando se trata de progresar».

Igualmente, destacó que el cruce es el «más grande proyecto de infraestructura» desarrollado por la ingeniería local en medio de la pandemia de Covid-19. «Es el triunfo de Colombia porque en tres años y medio logramos terminar la obra que por más de un siglo» esperó el país y que cuando lo asumió su Gobierno estaba paralizada y desfinanciada y con mucho retraso en su ejecución porque varios contratistas abandonaron los frentes de trabajo.

La inversión 

La inversión total ascendió a 2,9 billones de pesos (unos 742 millones de dólares de hoy), de los cuales 620.000 millones de pesos (unos 160 millones de dólares) fueron aportados por el actual Gobierno, que busca concluir obras que administraciones anteriores no finalizaron por diferentes razones. Duque aseguró que en los casi nueves meses que restan de su administración buscará dejar concluidos o avanzados otros 20 megaproyectos de infraestructura, incluyendo el de la navegabilidad del río Magdalena, el principal de Colombia.

Perforar la Cordillera 

La idea del túnel la planteó por primera vez en 1902 el ingeniero Luciano Battle, pero el desafío que suponía perforar la Cordillera Central lo hizo imposible durante el siglo XX hasta que en 2008, durante el Gobierno de Álvaro Uribe, se inició la obra a una altitud de 2.400 metros sobre el nivel del mar. El conjunto de obras consta de 15 túneles en el Tolima y 8 en el Quindío, más los 8,6 kilómetros del Túnel de la Línea y su túnel interno de rescate). Las obras realizadas desde 2018 dentro del Túnel de la Línea permitieron estabilizar ocho fallas geológicas, entre ellas la conocida como La Soledad, considerada la segunda de mayor complejidad geológica y técnica en la construcción de túneles en el mundo. La entrega de la primera fase del Túnel de La Línea, que tuvo lugar en septiembre de 2020, fue el punto de partida para el circuito de obras del Cruce de la Cordillera. Entre los 31 viaductos del complejo destaca el de Yarumo Blanco, con una extensión de 643 metros y forma de herradura para que soporte mejor las fallas geológicas de la zona. 

Proyección al turismo y a la economía 

El Cruce de la Cordillera Central cobra más relevancia si se tiene en cuenta que el primer Mandatario se propuso dar un vuelco al desarrollo económico regional y potencializar al Eje Cafetero como un nuevo destino turístico nacional e internaciona.“Este proyecto supone un cambio histórico para la movilidad del país; con él impactamos positivamente las condiciones de vida de los transportadores, que requerían una vía expedita y más segura para mejorar el flujo de las exportaciones desde y hacia el puerto de Buenaventura, con importantes ahorros en tiempos de viaje y menores congestiones, lo que representa mayor productividad. También se convierte en una gran herramienta para promover el desarrollo turístico del Tolima, del Quindío y sus alrededores, particularmente, donde los viajeros podrán apreciar los parques temáticos y las fincas cafeteras y darle un espaldarazo a todo ese sector de la economía que ofrece servicios e insumos a quienes transitan por este corredor estratégico”, destacó la Ministra de Transporte, Ángela María Orozco Gómez.

Entre los desafíos técnicos superados por el proyecto se cuentan: la altura a la que se desarrollaron algunas de sus obras (las obras de doble calzada se encuentran entre los 1.500 y los 3.300 m s. n. m. y el túnel de La Línea, a 2.450 m s. n. m.); los geológicos, caracterizados por aguas subterráneas, grandes capas de ceniza volcánica y fallas; los invernales, como el ocasionado en el kilómetro 39, sector Bellavista, donde las lluvias provocaron un deslizamiento de gran magnitud y riesgo que en varias oportunidades obligó al cierre temporal del corredor vehicular para realizar maniobras controladas y programadas y así garantizar, desde todos los ámbitos, la seguridad de trabajadores y usuarios.

Características

  • La obra de infraestructura más grande de la historia de Colombia conecta a Cajamarca (Tolima) con Calarcá (Quindío); está conformada por 25 túneles, 31 puentes y 3 intercambiadores viales, en 30 kilómetros de doble calzada. Cabe destacar que de los 30 kilómetros que conforman el proyecto, 22 kilómetros son túneles y 5 kilómetros son puentes. Además, de las 60 obras 25 se ubican en el Quindío y 35 en el Tolima. El Cruce de la Cordillera Central incluye el túnel más extenso de América Latina, el túnel de La Línea (con 8,65 km de longitud, entregado el 4 de septiembre de 2020) y el viaducto Yarumo Blanco (con 643 metros), una particular estructura en forma de herradura que cuenta con barreras de seguridad únicas en el país, especialmente construidas para proteger a los usuarios en caso de una eventual colisión.
  • La obra cuenta con una inversión de $2,9 billones y su construcción requirió el esfuerzo de 7.000 hombres y mujeres entre ingenieros, topógrafos, geólogos, técnicos y operarios, entre otros.
  • Se emplearon 1,5 millones de m3 de concreto y fueron necesarias 140.000 toneladas de acero. 
  • Para quienes viajan en vehículos livianos o pesados, el tiempo de viaje habitual entre Cajamarca y Calarcá será entre 30 y 50 minutos.  

 

Este megaproyecto permitirá: 

  • Ahorro de 850 horas al año en tiempo de cierre de la vía.
  • Reducción en los índices de accidentabilidad.
  • Menor tiempo de recorrido entre Calarcá y Cajamarca (entre 30 y 50 minutos para vehículos livianos y pesados). 
  • Incremento en la velocidad de operación vehicular del corredor Calarcá – Cajamarca, que pasará de 15 km/h a 60 km/h en los 30 kilómetros de doble calzada.
  • Mejor movilidad gracias a estabilización de taludes y la construcción de muros que reducirán considerablemente los deslizamientos que se presentan en la zona, lo cual evita los cierres viales y las fatalidades de los usuarios del corredor
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