Colombia dio un paso histórico en materia científica y médica tras la aprobación del Proyecto de Ley 466 de 2024, conocido como la Ley Nuclear ‘Átomos para la Vida’, una iniciativa que busca reorganizar el sector nuclear del país y fortalecer su capacidad para el uso pacífico de esta tecnología.
La normativa, aprobada de manera unánime luego de cuatro debates legislativos, contempla la creación de la Agencia Nacional de Energía Nuclear,(ANSN), entidad encargada de regular, coordinar y desarrollar las capacidades nacionales en áreas como la salud, la agricultura, la industria, la investigación y la educación.
Uno de los principales beneficios de la nueva legislación será la posibilidad de producir más radiofármacos en territorio colombiano, reduciendo así la dependencia de las importaciones y garantizando la continuidad de tratamientos y diagnósticos especializados.
“Lo que trata la ley es que Colombia pueda producir radiofármacos y abre el campo para realizar acciones en la agricultura, esterilizar alimentos eliminando microorganismos y también implementar, en el futuro, la energía nuclear”, explicó Eduardo Andrés Díaz Rodríguez, médico especialista en medicina nuclear de la Fundación La Liga AmaSalvar Vidas.
Actualmente, gran parte de los radiofármacos utilizados en procedimientos diagnósticos y terapéuticos deben ser importados, principalmente desde Europa, situación que genera altos costos y riesgos de desabastecimiento.
“Los radiofármacos que usamos para hacer exámenes en medicina nuclear requieren procesos complejos y la mayoría deben traerse de otros países. Con esta ley se abre la posibilidad de producir localmente algunos de ellos”, indicó el especialista.
Impacto en pacientes con cáncer
Los radiofármacos son sustancias utilizadas para obtener imágenes diagnósticas avanzadas y, en algunos casos, para tratar determinados tipos de cáncer mediante radiación dirigida a células tumorales.
Según Díaz Rodríguez, el impacto de la nueva ley se verá especialmente en el manejo de enfermedades oncológicas, aunque también beneficiará algunos diagnósticos específicos de patologías no cancerígenas.
“La mayoría de indicaciones de estos estudios están relacionadas con cáncer. La ley permitirá asegurar la disponibilidad de tratamientos y diagnósticos para estos pacientes”, señaló.
El médico recordó que durante la pandemia de COVID-19 el cierre de fronteras y la suspensión de vuelos afectaron el ingreso de radiofármacos al país, generando dificultades para realizar exámenes y tratamientos especializados.
Beneficios para Risaralda
En Pereira ya existen servicios de medicina nuclear y tomografía por emisión de positrones (PET), tecnología utilizada para la detección y seguimiento de enfermedades, especialmente cáncer.
De acuerdo con el especialista, los usuarios pueden acceder a estos procedimientos mediante autorización de sus EPS, que cubren la mayoría de los estudios y tratamientos.
“En Risaralda contamos con centros especializados para realizar estos exámenes. Aunque son tecnologías costosas, la mayoría están cubiertas por las EPS cuando son ordenadas por un médico especialista”, explicó.
Los costos de los procedimientos pueden variar desde $200.000 o $250.000 para algunas gammagrafías, hasta entre $5 y $7 millones para estudios PET de alta complejidad.
Un paso hacia el futuro
La Ley Nuclear está compuesta por 80 artículos distribuidos en 18 capítulos y establece un marco legal para el uso seguro y pacífico de la energía nuclear en Colombia, garantizando la protección de la ciudadanía y del medio ambiente.
Para los expertos, la aprobación de esta norma era una necesidad para el país.
“Esta ley nos garantiza que Colombia no se quede sin tratamientos para pacientes que requieren radiofármacos y abre oportunidades en otros sectores como la agricultura y la generación de energía limpia”, concluyó Díaz Rodríguez.


