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viernes, agosto 12, 2022

Dos barrios con muchos problemas

Qué pensaría usted de las administraciones locales que con su voto ha ayudado a llegar por años y años, si cuando se presenta una emergencia en el lugar que habita ya no puede seguir viviendo y es trasladado a un nuevo espacio, pero ve que allí lo pusieron otra vez en zona de riesgo pero a futuro. Deja todo así o protesta.

 

En esta situación es en la que se encuentran las 98 familias de Altos de Camilo Torres, quienes tienen varios temas por resolver y al mismo tiempo, comparten afectaciones y padecimientos con los habitantes de Zona Siete (sus vecinos) en Dosquebradas. El sentido común no da crédito a los demás órganos sensoriales que delatan a los indebidos manejos políticos con las personas más necesitadas de atención gubernamental y de escasos recursos económicos.

 

Hace 10 años, casi 500 personas fueron reubicadas en lo que se denominó Altos de Camilo Torres, pero contradictoriamente a la lucha que dio este cura en contra de las desigualdades sociales, allí se presentan casi todas y lo peor es que de soluciones pocón, pocón. El nombre del barrio contiguo hace alusión a los campos de concentración o las zonas de guerra, que es en realidad a lo que sobreviven sus habitantes en el día a día.

 

Caminar por ‘calles’ empantanadas y oscuras, acostarse pensando en que la tierra movida sobre la que está la vía principal no colapse a razón del asentamiento del terreno de más arriba o no sea vea arrasado por el agua de una pequeña quebrada que se convirtió en una piscina y despertarse para mirarse la piel picada por zancudos, más la plaga de roedores deambulando no es agradable para nadie.

Pelea de tigre con burro amarrado

Que esto es resposabilidad de Obras Públicas, que aquello le corresponde a Serviciudad, que Carder y Diger han venido pero tampoco pasa nada. Hace que la constante lucha de los pobladores de estos lugares con el establecimiento sea desigual. ¿Cómo es posible que haya gaviones que son una amenaza hace más de un año?

Listado de otras cosas que también están mal

A. Vía de Acceso. Desde que los reubicaron las calles están sin pavimento y de eso hace ya 10 años. Esporádicamente les riegan una capa de afirmado, la  última porque se incrementaron las lluvias, pero en el sector no hay cunetas y el agua en borrasca termina por lavarlo.

B. Sin alumbrado público. Con las dos situaciones nombradas anteriormente, este que es un problema en sí mismo, se convierte en factor de accidentes e inseguridad, porque el alimentador del transporte masivo que va hasta Camilo Torres, los deja en la intersección por lo que deben caminar entre dos y seis cuadras.

C. Una cancha que quedó en promesa. Durante la alcaldía de Luz Ensueño, se les propuso levantar el terreno en la que tenían una que era improvisada, pero que cumplía su función; les dijeron que era para construirles algo mejor y se llevaron en una camioneta los arcos de fútbol y los aros de baloncesto, pero nada de eso resultó. Se quedaron sin cancha, les vaciaron una plancha de cemento que se encharca, no les devolvieron lo que se llevaron en la camioneta y el polideportivo entró a la lista de procesos inconclusos.

D. ¿Dónde jugarán los niños? No es la canción de Maná. Es la ausencia de juegos infantiles, solo queda la estructura de madera podrida en donde alguna vez colgaron los columpios. Si un niño viene se prende o trepa ahí, lo más probable es que salga lastimado.

E.  Las casetas de las Juntas. No se sabe nada del terreno en el que se iba a construir la sede de la Acción Comunal de Altos de Camilo Torres, la que se encuentra junto a la cancha encharcada es la del barrio Zona Siete, pero no transmite ganas para que la gente se reúna o capacite allí.

F. El gavión. Otras casas de Altos de Camilo Torres están sobre un terreno que ya no tiene muro de contención, porque las piedras que hacían este trabajo se salieron del alambre que las contenía y de haber deslizamiento la tierra con parte de construcciones se vendría al frente, sobre las primeras cuadras de Zona Siete.

G. Sin respuesta. En Obras Públicas de Dosquebradas, el secretario no da señales de vida y en la oficina de comunicaciones se quedaron gestionando la respuesta desde la semana pasada.

H.  Los habitantes de los dos barrios se sienten molestos y defraudados. Dicen que el alcalde Diego Ramos, sólo va a hablarles bonito pero que las obras no se concretan.

800 personas es el aproximado de los afectados y sin soluciones a la vista.

 

¿Cuál es el problema que quiere visibilizar?

Viviana Guarnizo – delegada Junta Zona Siete

“Hace tres años se cayó la primera parte del gavión. La presidenta hizo la gestión y vinieron a decir que sí, que necesitaba refuerzos y que iban a mirar el presupuesto. A los seis meses se cayó el resto y casi aporrea a una abuelas que venían subiendo”.

Nelia González – vicepresidente Junta Altos de Camilo Torres

“Quisiera dirigirme a las personas de la alcaldía para que nos presten atención. Nos dijeron que teníamos que esperar seis meses para nuestros problemas, porque no hay presupuesto y aquí tenemos muchos niños y ancianos”.

Iván Darío González – delegado Junta Zona siete

“Esta cancha de baloncesto estaba ubicada en la parte de encima, pero se llevaron todo para hacer el barrio Altos de Camilo Torres. A los colectores no le hicieron mayor trabajo y el agua se está resumiendo. No sabemos qué le hicimos al alcalde”.

 

 

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