Caso Lili Pink: empresas de fachada, bienes incautados y millonarios movimientos bajo investigación

El caso judicial contra Lili Pink sigue creciendo. La Fiscalía General de la Nación puso bajo la lupa a Max Marvin Abadi y a su hijo David Abadi, fundadores de la marca, al señalarlos como presuntos articuladores de una red transnacional dedicada al contrabando y al lavado de activos.

La investigación derivó en un amplio operativo en diferentes ciudades del país, con nueve órdenes de captura y medidas sobre cientos de bienes vinculados al entramado empresarial. De acuerdo con los reportes conocidos, las acciones incluyeron locales comerciales, inmuebles, vehículos, mercancía, documentos contables y cuentas bancarias.

Según la Fiscalía, la estructura habría utilizado sociedades de papel, importadoras y comercializadoras para ingresar mercancía al país, principalmente productos textiles y cosméticos, bajo operaciones presuntamente irregulares. Luego, esos artículos eran distribuidos en el mercado nacional a través de empresas relacionadas con la marca, con el fin de dar apariencia de legalidad a recursos cuyo origen es materia de investigación.

El expediente incluye evidencia documental, registros financieros, interceptaciones telefónicas y rastreo de movimientos bancarios en Colombia y en el exterior. Las autoridades investigan operaciones por más de $730.000 millones, además de un presunto enriquecimiento ilícito superior a $430.000 millones y posibles maniobras de contrabando por más de $75.000 millones.

Uno de los puntos centrales del caso es la presunta utilización de representantes legales ficticios o personas cercanas al grupo empresarial. En los documentos aparecen empleados, familiares y trabajadores vinculados a sociedades que, según los investigadores, no tendrían capacidad económica real para mover los volúmenes de dinero detectados.

La Fiscalía también indaga la existencia de compañías con direcciones inexistentes, lotes baldíos o sedes que no correspondían con la actividad comercial reportada. Para el ente acusador, estos hallazgos reforzarían la hipótesis de un esquema diseñado para ocultar beneficiarios reales, simular operaciones legales y dificultar el seguimiento del dinero.

La investigación tiene además un componente internacional. En el expediente aparecen sociedades constituidas en Panamá y movimientos hacia otras jurisdicciones, entre ellas Bahamas, que habrían sido usadas para canalizar recursos y mercancía. Lili Pink fue fundada por David y Max Abadi y, según reportes empresariales, desde 2015 quedó vinculada al holding panameño Lili Brands Inc., mientras que en Colombia su operación se desarrolla a través de Fast Moda S.A.S.

El crecimiento de la marca también forma parte del análisis de las autoridades. Lili Pink pasó de ser una firma emergente de ropa íntima a consolidarse como una cadena de alcance nacional e internacional, con presencia en varios países de América Latina. En Colombia, Fast Moda S.A.S. reportó ventas por más de $500.000 millones en 2024, según datos citados en la investigación.

La defensa de los Abadi, encabezada por el abogado Iván Cancino, ha rechazado los señalamientos y aseguró que sus representados comparecerán ante la justicia. También ha cuestionado el alcance de las incautaciones, al señalar que algunas afectarían a franquiciados o terceros que no tendrían relación con las conductas investigadas.

Mientras avanza el proceso, las autoridades mantienen medidas sobre bienes y mercancías, y el caso se perfila como una de las investigaciones más grandes contra una cadena comercial en Colombia por presunto lavado de activos, contrabando y enriquecimiento ilícito. La Fiscalía deberá sustentar ante los jueces el alcance de las pruebas, mientras la defensa buscará controvertir la tesis de una red criminal detrás de la operación empresarial.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

- publicidad -