La salsa caleña atraviesa horas de duelo tras conocerse la muerte de Santiago Mejía Jaramillo, director y fundador de la orquesta La Octava Dimensión, agrupación reconocida como una de las históricas en la construcción del sonido salsero de Cali. El fallecimiento fue confirmado por la propia orquesta a través de sus canales oficiales y replicado por distintos medios locales y nacionales.
En su mensaje de despedida, la agrupación destacó el peso humano y artístico de Mejía, a quien señaló como el motor del proyecto musical durante décadas. La Octava Dimensión lo recordó como una figura central dentro de la orquesta y como un referente permanente para quienes compartieron con él escenario y vida.
La noticia provocó reacciones inmediatas en el mundo salsero. Una de las más visibles fue la del cantante Willy García, quien lo evocó como uno de los pioneros que ayudó a abrir camino y a consolidar una identidad propia para la salsa hecha en Cali. Ese reconocimiento se suma a las valoraciones que ubican a Santiago Mejía entre los músicos que aportaron a la proyección de la ciudad como una plaza clave del género.
Medios caleños también resaltaron que Mejía sostuvo por más de medio siglo el trabajo de La Octava Dimensión, una orquesta que se convirtió en plataforma para distintos artistas y en parte del patrimonio musical de la ciudad. Su nombre quedó ligado a una etapa determinante de la salsa local, en la que varias agrupaciones ayudaron a darle sello propio al movimiento en el Valle del Cauca.
Con su partida, Cali pierde a uno de los hombres que ayudó a moldear una parte de su identidad cultural. Más allá de los escenarios, Santiago Mejía deja una huella en la historia de la música popular de la ciudad y un legado que seguirá sonando en la memoria de la salsa caleña.


