Los equipos técnicos recorren colegios para establecer cuáles pueden operar con seguridad, cuáles requieren intervención y qué alternativas permitirán mantener las clases este año.
El terremoto de magnitud 7,4 registrado el lunes 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, y una profundidad de 103 kilómetros, dejó afectaciones en distintos municipios de Risaralda. En Dosquebradas, durante la emergencia, los docentes realizaron la evacuación de los estudiantes hacia los puntos de encuentro establecidos, mientras se verificaban las condiciones de las edificaciones. Ahora, los colegios deben ser revisados antes de definir el regreso de estudiantes y docentes.
Diagnóstico
La Secretaría de Educación de Dosquebradas adelanta recorridos con equipos técnicos para conocer el estado de las instituciones y establecer qué sedes pueden continuar prestando el servicio, cuáles requieren reparaciones y cuáles deberán ser reconstruidas.
Hasta el momento han sido visitadas siete instituciones educativas. En Pablo VI fueron revisadas la sede principal, Eladia Mejía y Rufino José Cuervo; en Agustín Nieto Caballero, la sede principal y Santiago Londoño; y en Fabio Vásquez Botero, la sede principal y Naranjales. También fueron evaluadas las sedes de Santa Isabel, Bernardo López Pérez, Popular Diocesano y Santa Juana de Lestonnac. Los recorridos continuarán en otras instituciones.
Colapso total
Las inspecciones han permitido establecer afectaciones de diferente magnitud. Entre los casos más graves están Popular Diocesano, Fabio Vásquez Botero y Bernardo López Pérez, cuyas sedes evaluadas presentan pérdida total. Estas infraestructuras no podrán ser utilizadas para prestar el servicio educativo y requerirán procesos de reconstrucción.
También se han reportado daños estructurales en otros establecimientos, entre ellos el Colegio Nueva Granada, sede San Diego, y el Instituto Pedagógico Horizontes. En los reportes aparecen caída de muros, colapso de techos, grietas, fisuras y daños en ventanas. La revisión técnica determinará el alcance de cada situación y las medidas necesarias.
Las decisiones
El secretario de Educación de Dosquebradas, Homel Carmona, explicó que la recuperación será progresiva y estará sustentada en evaluaciones técnicas. Señaló que existen daños de diferente magnitud y algunos severos que podrían requerir reconstrucción total. La seguridad de estudiantes, docentes y demás integrantes de la comunidad educativa será el criterio principal para tomar decisiones.
Carmona señaló que no se intervendrán edificaciones sin conocer el alcance de las afectaciones y que el proceso seguirá criterios técnicos definidos.
Alternativas
Mientras avanzan las inspecciones, la Secretaría de Educación comenzó a estructurar alternativas de contingencia para mantener los procesos académicos. Una de las posibilidades en evaluación es implementar temporalmente modalidades virtuales durante lo que resta del año en los casos donde sea necesario.
La administración también analiza cómo mantener el Programa de Alimentación Escolar, PAE, para los estudiantes que no puedan regresar temporalmente. Entre las alternativas está la entrega de alimentos para consumo en casa.
Recuperación educativa
Los recorridos técnicos continuarán en las instituciones que todavía no han sido evaluadas. Con esta información se busca completar el panorama de la infraestructura educativa y establecer prioridades para reparaciones, intervenciones o reconstrucciones.
En paralelo, en la Plazoleta del CAM permanece habilitado un punto de acopio para recibir ayudas destinadas a las familias afectadas por la emergencia. Allí se reciben alimentos no perecederos, frazadas, kits de aseo personal y alimento para perros y gatos.
La recuperación de los colegios de Dosquebradas estará ligada al resultado de las inspecciones. Algunas sedes podrán requerir reparaciones, otras intervenciones de mayor alcance y tres ya tienen un escenario de reconstrucción por la pérdida total registrada.
I. E. Popular Diocesano, Fabio Vásquez Botero y Bernardo López Pérez reportan un colapso total.
La Secretaría de Educación evalúa clases virtuales durante lo que resta del año y entregas de alimentos para consumo en casa a los estudiantes que no puedan regresar temporalmente a sus colegios.


