Sofía Gaviria
Columnista

Nunca he pensado que el microondas sirva para cocinar. Yo lo uso para descongelar platos ya preparados que he guardado en el congelador; sopas, principalmente. También lo uso para hervir rápidamente una taza de agua en la que prepararé té, o para calentar el arroz que quedó de anoche y servírmelo coronado con un huevo frito. Pero lo que es preparar en él una receta compleja de principio a fin, es algo que nunca se me ha ocurrido.

 

Pero el hecho es que este electrodoméstico, que para muchos cocineros resulta muy poco atractivo, tiene algunas aplicaciones que pueden resultar muy útiles. Para tostar un puñado de nueces sin necesidad de sacar el sartén o prender el horno convencional, el microondas es la herramienta perfecta. Vierta una media taza de maní, almendras, piñones, nueces de nogal o marañones en un plato apto para microondas, en una sola capa. Ponga el plato durante medio minuto dentro del horno. Revuelva y repita hasta que las nueces tengan un color ligeramente dorado. Añada sal y pimienta al gusto y espere a que las nueces enfríen por completo antes de servirlas.

 

Una omelette cocida en el microondas es un plato de comida rápida delicioso para comenzar el día. Combine dos huevos con sal y pimienta al gusto. Añada unas dos cucharadas de queso rallado, perejil picado y cebolla larga picada. Bata todo con un tenedor hasta que los huevos estén espumosos y cocine en el tazón donde batió todo durante treinta segundos. Retire del horno y bata todo nuevamente. Regrese al horno otro medio minuto y revise que los huevos tengan la consistencia que le gusta. Repita otros treinta segundos tantas veces como sea necesario para que la omelette esté cocida. El resultado son unos huevos tiernos y esponjados, casi como un soufflé.

 

Los huevos pochados o escalfados se hacen fácilmente en el horno microondas. Llene una taza con agua hasta la mitad. Rompa un huevo cuidadosamente para que quede completamente cubierto con agua. Tape con un plato y cocine treinta segundos. Saque el recipiente del horno y revise que la clara esté firme. Si aún está translúcida, repita la operación otros quince segundos y revise de nuevo. Regrese el huevo al horno a intervalos de quince segundos hasta que la clara esté firme pero la yema aún casi líquida. Sirva sobre una tostada con mantequilla y sazone con sal y pimienta al gusto.

 

Para decorar un plato, las hierbas deshidratadas son una opción muy bonita. A mi me gusta secar hojas de perejil liso para adornar una ensalada de tomates y queso campesino. Las hojas de albahaca secas también se ven muy bien y saben delicioso cuando las deshidratamos. Cubra un plato con papel plástico de cocina. Con una brocha para pastelería aplique una capa ligera de aceite de oliva y arregle encima las hojas que desea secar. Aplique otro poco de aceite sobre las hojas y lleve al microondas durante medio minuto. Añada 15 segundos de cocción hasta que las hojas estén secas y crocantes.

sofia.gaviria@gmail.com

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